Los promotores instaran a las administraciones comunales en rebajar el impuesto de construcción

Los empresarios consideran excesivo el desembolso incial para los permisos y piden que los pagos más fuertes se puedan efectuar en el momento de finalización de la obra. Actualmente casi no hay proyectos para nuevos edificios

• Los promotores inmobiliarios consideran que el coste de los impuestos comunales son actualmente “excesivos”, según explicó el presidente de la asociación que los agrupa, Jordi Galobardas. El colectivo tiene la intención de pedir a los comuns que estudien una rebaja porque creen que el coste actual “está frenando” la entrada de nuevos proyectos para edificar bloques de pisos. Los promotores entienden que durante la época de las vacas gordas del sector inmobiliario las corporaciones aumentaron los impuestos frente al alto número de ventas y del exponencial crecimiento del metro cuadrado. Dichos baremos no se han corregido cuando las vacas se han vuelto flacas y según Galobardas el volumen no está adecuado a la realidad. El colectivo entiende que la situación actual perjudica también en una gran proporción a las administraciones parroquiales ya que la falta de nuevos proyectos significa la radical bajada de los ingresos comunales. “Nosotros tenemos ciclos y ellos ahora también están sufriendo las consecuencias de estar en un bajo ciclo”, comentó el presidente de los promotores. En estos momentos no hay casi proyectos.

 Canvio del sistema

Galobardas comenta que una opción interesante es canviar el concepto del cobro de los impuestos de la construcción. Actualmente se tienen que efectuar grandes pagos al inicio, la cual cosa supone conseguir una cifra añadida de financiamiento. Los promotores preferirian que en todo caso la parte más importante del coste se abonara al final de la obra, cuando se hubieran vendido los pisos, ya que de esta manera seria más fácil hacerle frente.

Una fórmila que apunta Galobardas es rebajar el coste de los permisos e incrementar el porcentage de los impuestos postventa, “La recaptación seria parecida y todo seria muy diferente ya que un edificio tarda dos o tres años en construirse y durante dicho tiempo se tiene que ir pagando el financiamiento del dinero que se ha pedido para poder pagar los permisos”, indica el promotor.

Bajada de precios

Segun el presidente de los promotores, el precio de los pisos de segunda mano se calcula que ha bajado alrededor de un 15% en los últimos dos años. Teniendo en cuenta que el precio máximo del metro cuadrado se alcanzó en el verano del 2006, desde entonces se ha producido un descenso en la vivienda de ocasión. En cambio en la obra nueva, no se ha producido, según los promotores, ningún descenso directo del precio, pero como no ha subido en los últimos dos años se puede considerar que ha caído de la misma manera que ha subido el índex de precios en el consumo.

Estas correciones “no han ayudado demasiado a reavivar el mercado” ya que los factores que están influyendo en que no se vendan pisos son diferentes. Según Galobardas, “no hay muchos otros condicionamientos, como el tipo de interés, las incertidumbes que provoca la crisis en los puestos de trabajo y en las empresas, entre otras”. Esta conjunción de factores ha derivado a que a día de hoy exista una gran bolsa de pisos que se encuentra a la venta desde hace tiempo, mientras que la demanda es muy baja.

Optimismo

La situación ha mejorado en las últimas semanas y Galobardas espera que “sea la señal de una cierta recuperación ya que hace muchos meses que pasamos por esta crisis y no tiene que tardar mucho en llegar el momento en que la tendencia se frene”

Optimisme

La situació, però, ha millorat en les últimes setmanes i Galobardas espera que “sigui el senyal d’una certa recuperació ja que fa molts mesos que passem aquesta crisi i no ha de tardar molt a arribar el moment que la tendència es freni”.

Se escriturará con cédula de habitabilidad.

La ley de propiedad horizontal había arrinconado muchos edificios antiguos en un callejón sin salida. La falta de legalización administrativa en la época en que fueron construidos y las carencias irresolubles (ventilación de escaleras, tamaño mínimo de ascensores o plazas de aparcamiento…) conllevaron a que a partir de julio del 2009 las viviendas afectadas no puedan ser escrituradas. El ejecutivo finalmente ha cambiado la ley en dos grandes ejes. Por una parte, los pisos podrán ser comprados y vendidos con escritura pública siempre que dispongan de la cédula de habitabilidad aunque el edificio en que se encuentren situados no cumpla los requisitos. Los notarios han conseguido que se incluya dentro de la escritura una advertencia para el comprador en el cual se especifica que el edificio no dispone de todos los papeles. Esta fórmula los alibera de posteriores problemas en caso de que alguna adquisición acaba´ra en los Juzgados. El otro cambio es la ampliación del terminio para efectuar las obras necesarias para la adecuación a la normativa. El ejecutivo ha incluido una cláusula que alarga dos años más el terminio. Así la nueva fecha se situará en el año 2011. Dichos cambios habian estado solicitados por la Asociación de Gestores Inmobiliarios.

 

Fuente:

Diari d’Andorra