Desfile de Pritzker en Andorra

Dominique Perrault, Frank Gehry y Jean Nouvel presentaron personalmente sus proyectos para el futuro Museo Nacional y Zaha Hadid envió su equipo

Andorra reunió ayer, por unas horas, la flor y nata de la arquitectura mundial: los franceses Jean Nouvel y Dominique Perrault, y el norteamericano Frank Gehry presentaron personalmente los proyectos concebidos como sede del futuro Museo Nacional de Arte, que se construirá en el antiguo cuartel de bomberos de Andorra la Vella. Sólo la arquitecta de origen iraquí Zaha Hadid, el cuarto premio Pritzker que compite por el proyecto, no acudió en persona.

El jurado dará a conocer la decisión en un plazo de un mes, aproximadamente, segundos explicó el ministro de Cultura, Juli Minoves, que lo preside. Tendrán en cuenta diversas variables, al margen del diseño y el coste, como por ejemplo le impacto paisajístico o el gasto energético.

Seis largas horas

Las exposiciones duraron seis largas horas, en qué los equipos de cada arquitecto montaban las maquetas y explicaban al jurado los entresijos de las propuestas.

empezó el francés Dominique Perrault (Clermont-Hacer­rand, 1953), autor de obras como la Biblioteca Nacional de Francia o el Palacio de justicia de las Comunidades Europeas, en Luxemburgo. Perrault ha proyectado un edificio que, según él mismo explicó, quiere inspirarse en la imagen de un gran árbol helado, en dónde predomina el color blanco y la luminosidad. Ha tenido cuento le orografía montañera porque le edificio pueda ser visto a partir de la monta­ña y, al mismo tiempo, actúe como organizador de le espacio urbano, con una nueva presencia cultural al corazón de la ciudad. Es una estructura bastante vertical, con quince plantas.

Gehry (Toronto, 1929) con el famosísimo Guggenheim y, en Andorra, le encargo de le Archivo-Museo de la Massana  fue el siguiente que mostró el que ha diseñado. muy celoso de su idea, no permitió que la prensa tomara ninguna imagen. Sin embargo, sí dejó que uno de los miembros de su equipo, le arquitecto asociado David Nam, hablara. Es un proyecto atrevido, de 117 metros de alzada repartidos en 19 plantas, que se inspira en las iglesias románicas del país (las galerías reproducen la forma de una capilla). Cuenta con una estructura de base recubierta de aluminio que hace le efecto de una inmensa porción de carbón de Reyes, con textura de reminiscencia carbónica.

Con respecto al proyecto de Zaha Hadid (Bagdad, 1950), autora de obras como el centro BMW a Leipzig o el pabellón Puente a le Expo de Zaragoza, fue defendido por Tiago Correia, asociado de su despacho. Es otra apuesta por la verticalitat, una torre esbelta de un centenar de metros, articulada por albergar las infraestructuras del centro museístico en la primera planta y las galerías, en las superiores.

Finalmente, Jean Nouvel (Fumel, 1945), que firma edificios líderes como por ejemplo la torre Agbar en Barcelona y que proyecta una urbanización de lujo a Ordino, presentó una construcción que combina le arqueología con le arte contemporáneo y actual. Le edificio, explicó, pretende crear sorpresas. Cuenta con un anfiteatro y algunos espacios que recuerdan una capilla.

Un cambio en el aspecto del país

La Portavoz del Gobierno, Conchita Marsol, afirmó al salir de le exposición de los cuatro proyectos que sea qué sea lo que se escogerá finalmente (el jurado se pone hoy mismo a trabajar en el calendario, dijo) provocará uno cambio en el aspecto de la capital y del país. Asimismo, manifestó que los diseños que se presentaron ayer están muy bien integrados  en su entorno, dado que todos los arquitectos han tenido cuento aspectos centrales de la identidad nacional, ya sea el legado románico o en el entorno de montaña. Ha sido un impacto escuchar el razonamiento que cada uno puerta al en pos de cada proyecto y de como cada diseño responde a un razonamiento, que hace que todos los proyectos sean comprensibles, subrayó Marsol, por quienes le MNA debe ser uno elemento emblemático.

Fuente:

Diari d’Andorra