La nueva marca turística refuerza el concepto de capital de los Pirineo

El emblema se inspira en el puente de la Margineda por representar el paso de visitantes y el patrimonio histórico y cultural

Una auca sobre el puente de la Margineda sirvió ayer para mostrar el diseño y el significado de la marca turística de Andorra la Vella. Con referencias históricas, paisajísticas y culturales, autoridades y representantes del sector comercial y hotelero conocieron ayer la nueva imagen de la parroquia. Con el lema Andorra la Vella, capital de los Pirineos, el común se marca como objetivo reforzar el concepto de capitalidad con una marca que se difundirá tanto al exterior como al interior del país, según explicó la cónsul mayor, Rosa Ferrer. Nace así un emblema ideado por la empresa Aymerich Comunicación, con un coste de 6.000 euros. Un arco representa el puente con más identidad de la parroquia, que simboliza el paso de los visitantes, pero también el patrimonio histórico y cultural. Es una perla comunal que saluda los que llegan y dicen adiós a los que se despiden, explicaron a través de la auca de presentación. El simbolismo se acompaña de los colores verde y azul como elementos de identificación del agua del río y la montaña.

Los responsables del diseño remarcan que la marca es representativa de los valores de tradición, historia y modernidad. El logotipo se incluirá en diferentes apli¬caciones, desde bolsos y camisetas hasta bolígrafos, folletines y otros elementos de promoción turística. El proyecto nació cuando se planteó la creación del Centro de Congresos. No surge espontáneamente, se plantea un plan de marketing de la parroquia para reforzar la idea de capitalidad, especificó Ferrer.

Compatibilidad nacional

Andorra la Vella se suma a la Massana y Canillo en la creación de marcas turísticas parroquiales. Ni los comunes ni el Gobierno ven incompatible estos símbolos con la imagen de país que se difunde a través de Andorra Turismo. Son unos signos distintivos de cada parroquia que se complementan con la imagen corporativa nacional, defiende la mandataria. De su parte, la ministra de Presidencia, Conxita Marsol, ma¬tizó que hace falta dar una imagen global de país, pero entiende que cada parroquia quiera conservar y transmitir las especificidades. Lo comparto, pero no hemos de olvidar que debemos ser una mar¬can global y vender el país porque es un país plural, múltiple y complementario, manifestó la responsable de la estrategia comercial al Gobierno.

 

Fuente:

Diari d’Andorra