La Massana – El comú descarta rebajar este año el precio de cesión económica del suelo

Los estudios de qué dispone la corporación determinan que el coste de las parcelas es el mismo y que aplicar una reducción no se podría justificare

El comú de la Massana no rebajará este año el precio de la cesión económica del suelo en zona urbana o consolidada que establece el plano de ordenación. Lo ha decidido tras tener a la mano los resultados de los estudios de mercado del Colegio Profesional de Agentes y Gestores Inmobiliarios (AGIA) y disponer de los asesoramientos a la corporación hechos por varias empresas de valor. e De acuerdo con los estudios y los números de le AGIA y de los promotores, no nos salgo que el precio del terreno por el momento haya variado, explicó ayer el cónsul mayor de la parroquia, Josep Maria Camp.

El mandatario señaló, en este sentido, que todo y ser conscientes de que los precios finales de venta de los pisos se han reducido sensiblemente durante los últimos meses e a raíz de la bajada de le actividad al sector, las parcelas por construir se siguen pagando a las mismas tarifas.

Precios más baratos

De todos modos, el máximo responsable de la corporación incidió que los precios que está aplicando el común e ya están por debajo de la parrilla de los que fija actualmente el mercado. Y que, por lo tanto, e no se podría justificare  una reconducción de los importes de la cesión económica que dictamine por ley el plan de urbanismo. En todo caso, desde el común no descartan aplicar reducciones más adelante. e Quizás le año que viene, si la situación se modifica, se puede reconsiderar, pero por el momento es así, expuso.

La potestad del común por revisar el sistema tarifario se puso sobre la mesa a final de le año pasado, cuando fue el mismo Camp quien comentó que se había puesto en marcha un análisis del mercado por estudiar las opciones y los posibles efectos de aplicar los cambios. En aquel momento, en diciembre, el cónsul admitía que posiblemente el coste de las parcelas sí que se había bajado desde que se hicieron las primeras valoraciones, ahora hace unos tres años. La idea inicial era aplicar la rebaja durante el segundo semestre del 2009 con le objetivo de dar un golpe de mano al sector y reavivar le actividad constructiva. El precio que fijan las corporaciones locales a los privados que vuelan construir se calcula en función de los metros cuadrados que acabará teniendo le edificio.

 

Una demanda “clave” para la reactivación de la construcción

La Asociación de Promotores había presentado diferentes demandas a los comunes que ayudaran en la recuperación del sector. En referencia al cobro del 15 por ciento de la cesión obligatoria de terreno, los promotores consideraban que había dos alternativas viables. La primera pasaba porque se estudiara un descenso del porcentaje que ayudara a reducir la carga de le edificación. Le alternativa a esta medida que proponían, segundos explicó el presidente de le asociación, Jordi Galobardas, era que el porcentaje cedido se derivara hacia pisos sociales. Esta idea significaba que los comunes se podrían quedar el número de pisos equivalentes al 15% de una promoción y que estas viviendas se destinaran a alquiler o compra por debajo del precio del mercado. La modificación de la situación actual de la cesión obligatoria se considera clave desde el sector por hacer frente a le actual momento de crisis.

Los promotores han mantenido diferentes encuentros con las autoridades comunales por conseguir apoyo en las medidas que se consideran prioritarias. Así, otra de las peticiones pasa porque se produzca una reducción de los impuestos a la construcción que están cobrando las administraciones locales. Jordi Ga­­lobardas había explicado que una rebaja impositiva animaría los constructores a emprender nuevas edificaciones y así finalmente los comunes recaudarían más dinero que actualmente, cuando prácticamente no se están poniendo en marcha nuevas promociones. Le asociación tiene previsto continuar manteniendo reuniones con los comunes por conseguir que se apliquen estas medidas.

 

Fuente:

Diari d’Andorra