El geriátrico de la Cortinada estará terminado el 2011 y costará 12 millones

La sociedad promotora y el comú rubriqcan el convenio de construcción del equipamiento asistencial

El pueblo de la Cortinada tendrá, de aquí a dos años, la anunciada residencia geriàtrica. Esta es la previsión de la sociedad Proimonn S. L., promotora del proyecto de capital cien por ciento andorrano, que ayer rubricó el convenio de construcción del equipamiento con el comú. Según señaló el representante de la empresa, Francesc Campàs, se espera que pasados los seis meses de trámites pordrán echar adelante el proyecto (se debe presentar a la corporación para que lo apruebe), en un año y medio se podrá terminar.

 

Una obra que ofrecerá un máximo de 97 plazas distribuidas en diferentes espacios: 47 habitaciones simples de unos 28 metros cuadrados; 10 de dobles, con 34 metros cuadrados; y 11 apartamentos, de 40 metros cuadrados, pensados para dos personas autónomas y equipados con una pequeña cocina. Los espacios los completarán, según consta en el proyecto, diferentes comedores (unos destinados a los ancianos con más independencia y otro para aquellos que necesiten más asistencia), gimnasio, piscina para practicar acuagim, una capilla. También se destinará una planta del edificio (en total habrán cuatro y media distribuidas en 6.000 metros de techo) para las personas que estén más delicadas y otras zonas para una enfermería con una docena de camas para tratar enfermedades leves de los residentes. Al fin y al cabo se ha presupuestado en 12 millones de euros, procedentes de inversión privada. De hecho, la gestión del centro que tendrá una calidad suprema, tal y como prometió Campàs será totalmente privada. Por ahora todavía no se ha perfilado el precio que habrán de abonar los residentes, aun cuando se aprecio que teóricamente deberá ser algo superior a las residencias concertadas.

Una futura residencia de día.

La instalación asistencial se podría completar en el futuro, tal y como adelantaron desde Proimmon, con un centro de día para ofrecer diversidad de servicios a la gente grande. Se erigirían en los cuatro locales que actualmente hay a la finca, al Camp de Ceró, que acogerá todo el proyecto constructivo, y que es de propiedad de la sociedad impulsora.

El cónsul mayor de Ordino, Ventura Espot, se felicitó de la iniciativa, de la cual no espera sacar una fuente de ingresos con tasas, porque no tenemos voluntad especulativa, sino de contribuir a la ampliación de servicios de la parroquia.

 

Fuente:

Diari d’Andorra