Pisos sociales al Astra por 135.000 euros

Las viviendas, de 75 metros cuadrados y capacidad máxima de 4 personas, estarán en un año y medio La edad límite para acceder es 36 años

La última sesión del común de Massana del mandato llegó, ayer, con la sorpresa del reglamento de los pisos para jóvenes del edificio Astra de Arinsal, un proyecto que lleva años encallado y que ahora, según expuso el cónsul mayor, Josep Maria Camp, la propiedad ha retomado.

La corporación dio luz verde, con el voto en contra de la oposición, a un texto que establece un precio máximo de 135.000 euros para cada uno de las treinta viviendas –un bloque entero de los ocho totales– que se pondrán a la venta de aquí a unos dos años y medio, cuando se prevé tenerlos terminados. 

Los pisos tendrán, pues, un precio “muy por debajo del del mercado” –1.804 euros el metro cuadrado– y podrán acceder los jóvenes de hasta 36 años que acrediten un máximo de ingresos: en el caso de tratarse de una persona sola, tendrá que demostrar que no cobra más de 30.000 euros anuales; si es una pareja los ingresos no podrán superar los 36.000 euros; si el demandante es una familia *composada por tres personas el máximo será de 42.000 euros; y si son cuatro miembros el techo se fija en 48.000 euros. Los solicitantes, además, no pueden disponer de ninguna otra propiedad y tendrán que destinar el apartamento a uso exclusivo propio, porque queda “taxativamente prohibido” arrendarlo a terceros. Eso sí, se permitirá la venta siempre por el mismo precio que se ha pagado con el único incremento aplicado del del IPC. 

Posibilidad de ampliarlo

Las viviendas tendrán 75 metros cuadrados –una capacidad máxima para cuatro personas–, un parking y un trastero. En caso de que las demandas superen la oferta, tal como expuso el mandatario local, las adjudicaciones se harán por sorteo. Con todo, la propiedad y el común también se reservan la posibilidad que, si la demanda es mucho más elevada, acordar poner otro bloque de treinta pisos más con “condiciones similares”. Paralelamente, dos bloques más pasarán a ser propiedad del común en virtud del acuerdo adoptado hace años y será la corporación quien decidirá qué hace. “ puede destinar servicios o decidir, por ejemplo, venderlos y rebajar deuda”, comentó Camp, que se felicitó porque la *Astra finalmente se haya podido desbloquear. Y que las obras, según los ha garantizado la promotora, den trabajo a unas 300 personas del sector de la construcción. 

La ninguno de la oposición, *Míryam Avellana, pero, considera que “no se trata de pisos de cariz social” y lamentó que el común acabará “actuando como una inmobiliaria para #promover unas viviendas privadas”. La socialdemócrata, que aseguró que “hoy a Arinsal se pueden encontrar pisos de 75 metros a un precio más asequible”, afirmó que si se pusieran a alquiler a un precio reducido “sería una solución más muy adaptada para los jóvenes”. En este sentido, puso en entredicho que los bancos den hoy en día a los jóvenes, con los sueldos que tienen, créditos para adquirir los apartamentos. “Lo único positivo es que los compradores tendrán la exención de la ITP”, comentó.

LUZ VERDE En UN PRESUPUESTO CON MÁS INVERSIONES

El común también aprobó, sin el voto del Partido Socialdemócrata, el presupuesto para el 2012, que presenta un superávit de 112.152 euros y un incremento de las inversiones respeto este ejercicio del 130% (se pasa de 238.204 a 547.761 euros). El consejero de Finanzas, Miquel Llongueras, justificó que se trata “de aquellas inversiones que se consideran indispensables”, y mencionó, entre otros, las que hacen referencia a mejoras en la red de agua y alcantarillado, al catastro y en la plaza y el polideportivo del Aldosa.

Las cuentas también recogen una bajada de los ingresos del 4,75%, en consonancia con el contexto de crisis, y una caída del 4,51% de los gastos de personal que se explica por la parada de las nuevas contrataciones y la congelación de los complementos salariales. El que también se espera reducir, alrededor de unos 3 millones de euros, será el endeudamiento, a pesar de avisar “que el futuro no lo sabe nadie”.

Desde la oposición, pero, lamentaron que se haya presupuestado una reducción de la deuda menor que este año y que “no se hayan previsto” las medidas acordadas al plan anticrisis. Avellana, además, criticó que “no se cumpla” la ley de finanzas, puesto que sólo el 12% de las transferencias del Gobierno se destinan a inversión cuando la norma dice que tienen que ser el 80%.

Fuente:

Diari d’Andorra