Traspaso masivo de inmuebles para futuras ventajas fiscales

Con el impuesto al beneficio los grandes propietarios pasan los inmuebles a sociedades familiares

Vista aérea del centro de Andorra la Vella y Escaldes.

Buena parte de los edificios del país han cambiado o cambiarán los próximos días de titular. Se trata, pero, de un cambio nominal en que los grandes propietarios están pasando los bienes inmuebles a sociedades propias o de la familia.

Se trata de una cursa contrarreloj que hace quince días que colapsa las oficinas del Gobierno y de los notarios. La bandera a cuadros se levanta el 31 de diciembre, fecha de entrada en vigor del impuesto sobre sociedades. Quien no lo haya hecho en cuatro días quedará fuera de los dos grandes beneficios que se obtienen con el cambio.

Y qué son? Pues uno pasa por una actualización del precio de los bienes inmuebles (edificios) que permitiría pagar mucho menos de tasa de plusvalías en una hipotética venta futura. El otro permite poner a cero el contador de la amortización y acabar pagando menos por el impuesto sobre sociedades que se empieza a aplicar de aquí exactamente a cuatro días. 

Pero vamos a un ejemplo práctico. Un particular, el señor Armengol, es propietario de un edificio en Andorra la Vieja. Tiene pisos de alquiler. Hace veinte años que lo mantiene y el valor de compra a la época es de un millón de euros. El propietario crea una sociedad en que está él o la familia como socios y le pone de nombre Propiedades Armengol. Pasa el inmueble a la sociedad. Cuando se haga el cambio el traspaso será con el valor actual del edificio, por ejemplo cuatro millones de euros. Esta maniobra sólo la puede hacer si la sociedad es familiar porque en caso contrario se trataría de una venta normal y estaría grabada por el impuesto de plusvalías.

Colapso en el Gobierno y a los notarios

Para el cambio el particular tiene que ir primero al Gobierno para pedir un documento de exención de plusvalías. Tendrá que traer toda la documentación relativa al edificio y demostrar que se traspasa a una sociedad familiar. La llegada masiva de estas peticiones en los últimos días ha colapsado el Gobierno. Con el certificado de exención se tiene que ir al notario por *protocol·litzar el traspaso. El volumen incesante también ha traído el colapso de las notarías. 

El primero y gran ventaja de la operación pasa porque el contador de la amortización se pone a cero. Cada inmueble se amortiza a 30 años. Quiere decir que la sociedad podrá poner en el apartado de gastos durante tres décadas una trigésima parte del 4 millones del valor del edificio. O sea 133.000 euros más de gasto anual para restar de los ingresos. Así el beneficio anual será menor y se pagará menos por el impuesto sobre sociedades. 

En segundo término con la actualización de precio se cubren los hombros ante una hipotética venta futura. Es muy diferente que el precio de compra del edificio sea cuatro millones y no ud. Si la propiedad se vendiera por cinco millones el beneficio sobre el que se aplica el impuesto de plusvalías sería sólo de un millón y no cuatro.

“NOS Tenemos que ACOSTUMBRAR A LA PLANIFICACIÓN FISCAL”

El traspaso masivo de propiedades es “un hecho normal” derivado del establecimiento de un marco fiscal, según explicó Jordi *Cinca. El ministro de Finanzas destaca que “es un hecho habitual en todos los países, pero aquí nos sorprende porque no hemos tenido figuras impositivas de este tipo”. Prevé que en el futuro “nos tenemos que acostumbrar a la planificación fiscal” en base a los movimientos que harán las sociedades para adaptarse a tener que pagar por el beneficio. Recuerda que esta situación no se deriva de la modificación del impuesto sobre sociedades aprobado recientemente por el Consejo, sino “que ya estaba en la ley y esta parte no se ha tocado”. El único cambio ha afectado la fecha. Anteriormente el periodo para beneficiarse de los efectos positivos del traspaso acababa en el momento que entrara en vigor la ley del IVA. Cómo se presuponía que esto llegaría al inicio del 2013 los grandes propietarios pensaban que tenían todo el año próximo de margen. La situación ha cambiado porque ahora la fecha tope es el 31 de diciembre, justo antes de que entre en vigor la ley de sociedades. *Cinca cree que afecta sólo los grandes propietarios, porque los de ingresos por debajo de 40.000 euros están exentos.

Fuente:

Diari d’Andorra