La venta de pisos descendió un 32% en el primer semestre de 2011

El Colegio de Agentes Inmobiliarios destaca que el sector sigue sin reaccionar y que no hay buenas perspectivas para el 2012

Los únicos datos cerradas de las que dispone el Colegio de Agentes y Gestores Inmobiliarios (AGIA) corresponden al primer semestre de 2011 y sitúan la caída de operaciones en un 32%.

La cifra “es muy negativa”, según señala el presidente del Colegio, Juan Carlos Campo, y muestra que la recesión del sector se ha profundizado aún más. El nivel de construcción de obra nueva se encuentra prácticamente parado y los miles de pisos vacíos que hay en el mercado salen en cuentagotas. Se prevé que la construcción siga bajo mínimos mientras que no se absorba la gran cantidad de viviendas sin ocupar. No hay datos oficiales, pero las previsiones oscilan entre los 8.000 y los 15.000.

Las perspectivas para este año “no son esperanzadoras” porque la crisis ha traído una disminución muy importante del interés por comprar viviendas. En buena parte de los casos en que existe la voluntad de adquirir uno los particulares se encuentran con unas condiciones de exigencia por parte de los bancos que hacen prácticamente inviables la mayor parte de operaciones.

La AGIA está a la espera de los datos del segundo semestre, pero Campo alerta de que seguramente deberán filtrar para evitar equívocos. Se refiere que de la cifra de receptación del impuesto de transmisiones patrimoniales para viviendas (fuente de donde salen los datos) deberían limpiar dos conceptos. Por un lado, las transacciones realizadas por la Banca a la hora de ejecutar una hipoteca. Cuando la entidad se queda el inmueble debe pagar el ITP “pero en realidad no es una venta, sino un Embargo”.

 

Afectación del fallecimiento

El otro factor que puede distorsionar proviene el traspaso masivo de inmuebles de grandes propietarios a sociedades familiares, que ha tenido llloc recientemente, para conseguir una mejor posición fiscal una vez ha entrado en vigor el impuesto de sociedades. En una parte de los casos (según la composición de la sociedad) se puede haber generado ITP, pero tampoco correspondería a una venta real, sino a un cambio de titular de persona física persona jurídica. “Estas situaciones deben tenerse en cuenta porque si no la fotografía del sector de acuerdo con el impuesto de transmisiones patrimoniales podría ser engañosa.”

En el balance final del año “ya me conformaría con que la reducción de la cifra de negocio esté en un 15% respecto al 2010”. Uno de los efectos que ha mantenido durante el 2011 por falta de operaciones ha sido el paso de pisos en venta en alquiler. Esta es la salida natural de muchos propietarios a la espera que el escenario cambie.

Campo remarca que el sector no aspira a rememorar los tiempos del boom de la construcción, pero sí a recuperar cierto nivel de actividad que permita la subsistencia de un sector que año tras año sigue bajando. Los inmobiliarios confían en que esté tocando fondo y que pronto comience una cierta recuperación.

 

EL METRO CUADRADO DE ALQUILER SE MANTIENE ENTRE LOS SEIS Y SIETE EUROS

 

Los precios del alquiler han parado el descenso continuado que habían iniciado desde el estallido de la burbuja inmobiliaria. Los años de máxima bonanza habían llegado a superar los diez euros por metro cuadrado. La cifra actual se encuentra “entre los seis y los siete euros”, aunque cada vivienda tiene unas condiciones únicas como la ubicación o la conservación, que hacen difícil establecer un patrón. Campo comenta que los precios se han estabilizado “porque no pueden bajar más”, teniendo en cuenta que el propietario debe hacer frente a gastos como la comunidad o la conservación que establecen un límite mínimo de donde no se puede bajar. “Un alquiler a 299 euros acaba siendo la ruina para el propietario ya la larga le será muy perjudicial”. El presidente de la AGIA insiste en que el efecto que más se está notando es el arrinconamiento de una serie de viviendas que no están en demasiado buenas condiciones. Estos pisos habían entrado con fuerza en el mercado “durante la crisis cuando se vendía y se alquilaba todo” y ahora vuelven a estar fuera de juego. Esta tendencia obligará a los propietarios a remodelar las viviendas y adecuarlos si quieren que puedan entrar en el mercado de alquiler.

Fuente:

Diari d’Andorra