La Caixa buscará inversores para La Cabeca

Una filial inmobiliaria impulsa el proyecto para iniciar la urbanización de la zona

La Caixa, a través de la empresa filial inmobiliaria Servihabitat, buscará inversores para poder ejecutar el proyecto de La Cabeca, en la entrada de Encamp. Servihabitat detenta a través del *exdirector de la Caixa en Andorra Jordi Pascal la propiedad de la sociedad Árboles de Otoño, la promotora de la unidad de actuación de La Cabeca.

La sociedad tiene la propiedad del 90% de los terrenos en que se tiene que construir la futura urbanización. Árboles de Otoño será traspasada a La Caixa un golpe entre en vigor la apertura al capital extranjero y se permita que la entidad catalana sea propietaria oficial de Árboles de Otoño. Pascal ha indicado que se ha buscado una fórmula para poder iniciar los trámites para el proyecto. El común encampedano ha aprobado el plan parcial y Árboles de Otoño, en contacto con siete pequeños propietarios, está tratando con el Gobierno temas como por ejemplo la depuración de aguas o la estructura de los viales cuando se urbanice. El proyecto de La Caixa pasa para ir cumpliendo etapas para poner las bases del proyecto. Un golpe esté en marcha la urbanización se pasará a buscar inversores que contribuir en las diferentes áreas. El resto de miembros de Árboles de Otoño están vinculados a La Caixa y son, según el registro, Sebastià Sastre, Joan Roca, Julián Cabanillas y Ramon Noguera.

Árboles de Otoño es propietaria de cerca de 155.000 metros cuadrados de los 172.725 que tiene toda la unidad de actuación, que se desarrolla en paralelo al río desde la rotonda de acceso a la boca este del túnel de los Dos Valires hasta más allá del punto redondo del antiguo camping Europa. Se prevé un proyecto totalmente *novedós en el Principado. No sólo por la filosofía arquitectónica, también porque va más allá del concepto de simple urbanización: es zona residencial, pero también parco empresarial, de comercio, de ocio y plaza hotelera. 

Compensación al común

El plan parcial diseñado compensa el común con pequeños porcentajes de terreno en alguna de las grandes parcelas en que se ha estructurado. Y, fruto de la cesión urbanística, el común también ha recibido un terreno a tocar del acceso al túnel de los Dos Valires y algunos metros más en una franja pan­*ral·lela al río. El plan parcial está a exposición pública porque los eventuales afectados lo consulten y tengan la opción de presentar alegaciones. Después el trámite tendrá que continuar con la validación por parte de la Comisión Técnica de Urbanismo y la aprobación definitiva. Este proceso se alargará unos meses y, un golpe acabado, la promotora ya podrá presentar a la corporación el proyecto de urbanización porque lo valide. Entonces podrá iniciarse la obra y empezará la cuenta atrás del plazo de cinco años en que se tendría que acabar la primera fase de la urbanización.

El plan parcial apunta las grandes posibilidades de la ubicación “al centro del país” y que, además, estará conectada con el otro valle en pocos minutos gracias al futuro túnel de los Dos Valires. Se añade, además, que el objetivo es poder convertir La Cabeca en una zona residencial y al mismo tiempo que sea un espacio “de actividades secundarias” que combine la económica con la industrial “ligera o logística”.

HOTELES, COMERCIOS, PARQUE *TERMÀTIC, PISOS, PLAZAS Y OFICINAS PARA UN GRAN ESPACIO

Los edificios que se proyectan pretenden generar el menor impacto paisajístico. Y para conseguirlo se apostará por edificaciones con cubiertas planas y que acontezcan un espacio verde más. tendrá que “intensivas” o “tipos jardín”, con árboles y vegetación típica de montaña, y también de “extensivas”, con parterres y especies “entapizantes” que variarán en función de la estación del año. Las cubiertas, además, tendrán una función social porque serán espacios abiertos al público. habrá plazas públicas, zonas de juegos y de agua (el invierno serán de hielo), un parque temático y todo aquello que complementa el ocio, como por ejemplo restaurantes y cafeterías. Pero la intención también es hacer paseos comerciales, ubicar hoteles y oficinas. La siguiente fase de urbanización es la que va desde la rotonda del antiguo camping Europa hasta la boca del túnel que proyecta el plan urbanístico de la parroquia para llegar hasta la zona de los Orales. Tiene un plazo de realización de 15 años más. El proyecto global es a 20 años de *prevsió y se ha calculado invertir casi 17,5 millones sólo para urbanizar.

Fuente:

Diari d’Andorra