La superficie visada de obra nueva cae un 40% el último año en Andorra

El total de metros cuadrados revisados por los arquitectos llegó el 2011 a 109.860, una cifra el 40,3% inferior a los 184.000 del 2010

La crisis que sufre el sector de la construcción queda en evidencia con los datos que recoge el Colegio de Arquitectos respecto al total de superficie visada de obra nueva. Durante el año 2011 se revisaron un total de 109.860 metros cuadrados, hecho que implica una caída del 40,3% respecto al 2010, cuando se llegó a los 184.000 metros cuadrados.

Un resultado que implica una rotura en la reavivada experimentada por la obra nueva ahora hace dos años, cuando creció un 13,45% respecto al 2009. Unas cifras, pero, que no sorprenden el sector, puesto que tanto arquitectos como constructores coinciden a recordar que ya hace tiempos que advierten de la situación.

“Estos resultados certifican que el 2012 tendremos un 40% menos de trabajo en obra nueva”, comentó el gerente de la Asociación de Contratistas de Obras (Acoda), Víctor Filloy. De su banda, el decano del Colegio de Arquitectos, Alfons Valdés, remarcó que uno de los inconvenientes que hay para poder impulsar la obra nueva es la lentitud a la hora de desarrollar los planes parciales. “Conseguir rapidez en la gestión de los planes parciales e impulsar la rehabilitación son los dos elementos primordiales porque el sector se aguante”, aseguró Valdés.

De hecho, las obras de rehabilitación parece que van a la alza, puesto que el 2011 se visaron un total de 75.385 metros cuadrados, una cifra muy superior a los 36.000 del 2010. Pero no es suficiente. “De momento las obras de reforma no compensan ni en cuanto a costes ni a estructura”, apuntó Filloy, que destacó que la administración “tiene que hacer un esfuerzo para #promover la rehabilitación y sobre todo dar información sobre los decretos que se han aprobado para acogerse a ayudas”. 

Eficiencia energética

Precisamente, una de las claves de las obras de reforma pasa, según los agentes del sector, por la promoción de las energías renovables y la eficiencia energética. “No se tiene que hacer una rehabilitación cualquiera, tenemos que ir hacia la eficiencia energética para conseguir edificios que gasten menos”, explicó el gerente del Acoda, que también asegura que no es el momento de invertir más dinero en obra pública, “sino de facilitar la modificación de las leyes que bloquean la situación”. Unos cambios que dijo que los consta que se están revisando y que están en espera de poder conocer.

En este sentido, Alfons Valdés pidió incluso que la rehabilitación de casas fuera obligatoria en aquellos edificios que tengan más de 45 años. El decano del Colegio de Arquitectos lo dejó claro: “Si se hicieran pequeñas reformas habría trabajo para todo el mundo: ventanas, aislamiento o instalación de placas solares.”

A pesar de que el 2011 hubo revisión de superficie durante todo el año, el mes que acumuló más cantidad fue el octubre, con 35.561 metros cuadrados. Un incremento respecto al resto que se explicaría porque coincidió con la elaboración del plan parcial que tiene que permitir desarrollar la unidad de actuación Cabeca. Elemento que también ha ayudado a concentrar el máximo de metros visados durante el segundo semestre del año. Después de octubre, los meses con más actividad fueron el agosto, con 16.871 metros, y el abril, con 14.879.

Unas cifras, pero, que no generan optimismo en orden al 2012. “Estamos en una tendencia de frenada”, afirmó Filloy, que recordó que los constructores cerraron el 2011 con una media de dos despidos por día. “Nos preocupa hacer crecer el Servicio de Ocupación cada día. Antes la gente que se quedaba sin trabajo marchaba del país, pero ahora se queda y por lo tanto se genera un problema social”, expuso el gerente del Acoda, además de remarcar que “en ningún empresario le hace ninguna gracia tener que despedir, todos querrían contratar más gente”. 

En cuanto a los arquitectos, Alfons Valdés indicó que hoy por hoy “los despachos aguantan reduciendo el horario y siempre encontramos algo para hacer. Pero no es suficiente para dar trabajo a mucha gente”.

Fuente:

Diari d’Andorra