Sala de velatorio en la nueva sede de la Hermandat de San Sebastián

La agrupación laurediana arrendará un edificio situado cerca de la iglesia por el cual pagará el simbólico precio de un euro

La Hermandat de San Sebastián de Santo Julià de Lòria ha alquilado un inmueble al centro de la población con el objetivo de convertirlo en sala de velatorio, un equipamiento que todavía carece a la parroquia, y suyo social de la entidad. La asamblea anual de la hermandat celebrada ayer dio luz verde en la firma del contrato.

La renuncia del comú de Sant Julià a este contrato ha permitido que la hermandat pueda arrendar la casa. La entrada en servicio de la sala de velatorio todavía no tiene fecha, a la espera de hacer los trabajos de adecuación del interior del inmueble. 

Según explicó el presidente de la asociación laurediana, Enric Naudí, “después de muchos años hemos podido cerrar el acuerdo para firmar el alquiler del edificio” –con un precio simbólico, puesto que la hermandat sólo pagará un euro– y a partir de ahora “nos toca empezar a trabajar para conseguir la financiación para las obras de adecuación que se tienen que realizar”. 

Con el visto bueno de la asamblea, los rectores de la hermandat empezarán ahora a hacer los trámites burocráticos por, un golpe resueltos, encargar un estudio que indique las reformas a hacer en el interior del edificio. Un golpe finalizado el estudio, iniciarán los contactos con el común y entidades privadas y públicas para conseguir la financiación para salir adelante las obras de adecuación de la casa. Naudí no habló ayer de la fecha prevista para la apertura de la sala de velatorio, a pesar de que el objetivo es que esté en funcionamiento “lo antes posible en beneficio de toda la población *laurediana”. 

Alquiler de 20 años

Al edificio, que tiene tres plantas de 50 metros cuadrados cada una, además de la sala de velatorio se habilitará un local para celebrar las asambleas de la hermandat y ofrecer un espacio para las actividades de la parroquia. Según explicó el presidente de la *Germandat de San Sebastián, la duración del alquiler del inmueble es de veinte años. Enric Naudí también indicó que hasta ahora la casa estaba alquilada por el común de Santo Julià. Ahora, ha renunciado al contrato porque la entidad pueda negociar con los propietarios y obtener unas condiciones “muy ventajosas”. 

La *germandat valora mucho el inmueble, “un edificio de piedra con balcones de madera” situado cerca de la iglesia y de la fuente dels Cóms. “La ubicación, ante una plazoleta, es perfecta para acoger las personas que se acerquen hasta la sala los días que se dé este servicio”, explica el presidente. 

Enric Naudí cree que la puesta en servicio de la sala de velatorio, además de beneficiar el conjunto de la población de Santo Julià de Lòria, será un aliciente para conseguir aumentar el número de hermanos, “puesto que tendrán más ventajas que el resto de los vecinos, como por ejemplo un precio más bajo en el alquiler de la sala o prioridad si coinciden el mismo día más de un velatorio”. Actualmente, la *Germandat de San Sebastián cuenta con poco más de 600 hermanos, un número que su presidente quiere ver aumentado en los próximo años, ahora que se cumplen 26 de su fundación.

El presidente de la Hermandat de San Sebastián quiso agradecer la colaboración del comú de Sant Julià de Lòria, que ha permitido desencallar la firma del alquiler del edificio, y quiso remarcar el beneficios de la puesta en marcha de un espacio que no tan sólo dará servicio a los hermanos, sino a toda la población de la parroquia. La cónsul mayor, Montserrat Gil, también mostró ayer su satisfacción por la iniciativa de la Hermandat de San Sebastián.

SANTO JULIÀ DE LÒRIA REPARTE CERCA DE 2.800 RACIONES De ESCUDILLA POR LA FIESTA

La Hermandat de San Sebastián de Sant Julià de Lòria celebró ayer su festividad con el tradicional reparto de escudella. En un día poco frío, se repartieron cerca de 2.800 raciones del típico plato entre los vecinos y visitantes que se acercaron hasta la plaza de la Germandat de la parroquia laurediana. Cómo marca la tradición, los miembros de la hermandat empezaron un día antes a preparar los condimentos de una escudella que a las séis de la madrugada de ayer empezó a hacer “xup-xup” a la plaza de la Germandat.

El plato preparado por los hermanos, explica Nèstor Santañes, se hace con más de 600 kilos de carne, entre morcilla negra y blanca, gallina, cerdo y pollo, y con 250 kilos de verduras como también judías, arroz, apio, patatas y garbanzos. Todo esto ha cristalizado en 2.800 raciones de escudilla, un número similar al que se repartió el año pasado. Este año, la festividad ha sido marcada por el buen tiempo, “muy diferente al otros años, que hemos tenido lluvia, nieve, muy frío y mucho viento”.

La celebración, que se inició con la tradicional misa en honor a santo Sebastià, reunió centenares de vecinos, entre ellos la cónsul mayor, Montserrat Gil, que agradeció el trabajo de la hermandat, y destacó la gran afluencia de gente por el hecho que, además de ser una de las últimas escudellades del país, “este año ha caído en viernes y esto se ha traducido que mucha gente ha venido del trabajo a la plaza”.

Fuente:

Diari d’Andorra