Los empresarios andorranos instan el Gobierno a avanzar el concurso para hacer el helipuerto

Altimir insiste en la importancia de mejorar las comunicaciones con el exterior y reclama la construcción de una central de autobuses

El concurso para construir el helipuerto nacional saldrá como muy tarde a principios de febrero con el objetivo que la instalación esté en funcionamiento a comienzo del año que viene. En una entrevista en el programa “El Matinari” de Ad Radio, el presidente de la Confederación Empresarial (CEA), Xavier Altimir, explicó que el Gobierno los ha asegurado que todo está preparado para licitar el concurso en las semanas próximas y que esperan que esté terminado lo antes posible.

Señalando la necesidad de recortar los plazos, Altimir insistió en la importancia de la puesta en marcha de este equipamiento para el desarrollo económico del Principado. “Estamos en un proceso de apertura económica y seguro que hay muchas empresas interesadas a instalarse en Andorra que quieren unas conexiones más rápidas y que entrar y salir del país no sea una barrera.”

En principio se había hablado de cuatro empresas interesadas a construir las instalaciones mediante una concesión administrativa, a pesar de que algunas fuentes indican que el número de candidatas al proyecto se ha reducido a dos. Hay que recordar que una vez se abra el concurso, las empresas tendrán que indicar el lugar donde proyectan el helipuerto. 

Una mejora en las comunicaciones internas del Principado que para el presidente de los empresarios no pasa sólo por el helipuerto sino también por la construcción de una central de autobuses. Altimir la­menta que todavía no haya un espacio con una infraestructura práctica para mover todo el turismo que se desplaza en el país en autobús, que “es mucho”.

Teleférico al Pic de Carroi

El presidente de la CEA también se refirió al antiguo proyecto de construir un telecabina desde Andorra la Vella hasta el Pic de Carroi. Altimir ha mantenido contactos con la multinacional austríaca Doppelmayr, la compañía que el 2006 ya presentó el proyecto de construcción del teleférico. Todavía interesados a llevar a cabo el proyecto, desde Doppelmayr aseguran, según dijo Altimir, que en función de donde se hiciera la salida del telecabina, “sólo harían falta dos pilares, los de salida y llegada del teleférico”. 

Xavier Altimir está seguro que la puesta en marcha de un restaurante mirador en el Pic de Carroi sería un nuevo atractivo turístico para el país, igual que la ampliación de Caldea y la construcción de un casino. En este sentido, desde la CEA defienden que si se abriera el casino se hiciera con un modelo público y privado. Así, “el Sido puede tener el control y recaudar, y la gestión hacerla los profesionales del sector”.

Por otro lado, Altimir también se refirió en la entrevista en “El Matinari” al proyecto del Gobierno de implantar en un futuro cercano el IRPF, un impuesto del cual, recordó, DA no habló en la campaña electoral. El presidente de la CEA considera que establecer este tipo de tasa cuando se está llevando a cabo un proceso de apertura económica en un país que puede ofrecer unos ciertas ventajas fiscales restaría atractivo a las empresas interesadas a establecerse. 

Xavier Altimir apuesta para reconvertir el impuesto que sufraga los gastos de la “Caixa Andorrana de Seguretat Social” (CASS) creando un techo a la hora de aplicar las cuotas en los salarios. “Una parte de la cotización sería un tipo de IRPF y la otra iría hacia la CASS, como hasta ahora”. 

Con relación a la apertura económica, de la cual Altimir es un firme defensor, desde la presidencia de los empresarios andorranos se pide en el Gobierno la exigencia de unas cláusulas de salvaguarda para las empresas que vengan a invertir en el país. “Nos interesan empresas que nos otorguen un valor añadido a la economía, tienen que venir con un plan de ocupación para la gente del país, con un plan de inversiones, con un plan de crecimiento, no que tan sólo vengan a asumir recursos del Estado. Esto pasa para hacer un reglamento que sea exigente”.

Altimir también hizo una defensa de la apertura a las profesiones liberales a pesar de que expresó sus dudas sobre la llegada de abogados o de arquitectos para ejercer en el país. “Los profesionales liberales no tienen que estar asustados. Pueden venir despachos de arquitectura, bufetes de abogados o centros médicos, pero lo harán para facturar al exterior.”

Fuente:

Diari d’Andorra