El negocio inmobiliario de Andorra baja un 21,6% durante el último año

El volumen de las operaciones cerradas durante todo el 2011 fue de 266,3 millones, un 21,6% menos que el año anterior

El volumen de transacciones inmobiliarias del 2011 continúa evidenciando la situación delicada que vive el sector.

El año pasado se sumaron 266,3 millones de euros en operaciones inmobiliarias, que supone un 21,6% menos que el año anterior (133 millones de diferencia), cuando se superaron los 339 millones. Y muy lejos de los años dorados de la construcción, cuando se superaban los 500 millones de euros en operaciones. La cantidad se extrae de la recaudación del impuesto sobre transmisiones patrimoniales (ITP) que graba con un 4% las compras. Y de este porcentaje, el 2,5% se van hacia el Estado, que el año pasado recaudó más de 6,6 millones de euros, y el 1,5% restante para el común donde está situada la propiedad. En total, las siete corporaciones locales ingresaron casi 4 millones. 

Sólo dos parroquias han salido muy paradas en la compraventa de unidades inmobiliarias respecto del año pasado. Se trata de Encamp y de Andorra la Vieja, que han conseguido más ingresos que el 2010. La primera ha superado de largo la recaudación de ITP del 2010, a pesar de que se continúa partiendo de cifras exiguas si se comparan con las de la época del boom inmobiliario: contabiliza un 116,5% más, pasando de los 427.576 euros de hace dos años a los 925.647 del año pasado. En la capital el incremento ha sido más moderado, de la orden del 18%. O el que es el mismo, de 613.674 euros grabados el 2010 a los 726.225 del año posterior.

Descensos muy acusados

En cambio, al resto de parroquias la situación ha ido claramente a la baja y son especialmente acusados los descensos registrados a Escaldas-Engordany, Massana y Ordino, donde casi se han conseguido la mitad de los ingresos por ITP. A Escaldas la caída ha sido la más fuerte, del 48% (de los 1,7 millones a los 908.778 euros), a pesar de que se tiene que tener en cuenta que en 2010 se cerraron dos grandes operaciones que hincharon los ingresos de manera inhabitual y que, por lo tanto, desvirtúan las cifras a la hora de compararlas (las urbanizaciones Los Jardines y Huertos del Cándido). A Ordino cifran la caída en el 40% (el año pasado no se superaron los 231.000 euros de ITP) y a Canillo, del 35%, con ingresos por valor de 481.569 euros. A Santo Julià la situación, a pesar de que menos favorable que el 2010, ha sido menos negativa, con un descenso de 14%. 

Los datos del cierre del ejercicio son más negativas que las que preveía el sector, que a principio de enero reconocia que “se conformaría” si la bajada respecto del 2010 era del 15%. Con todo, desde el Colegio Profesional de Agentes y Gestores Inmobiliarios de Andorra (AGIA) ya han avisado que hay que tomar los datos de los últimos dos años con cierta precaución, porque en algunos casos no se ajustan a la realidad más estricta. Por un lado, recuerdan que se tiene que tener en cuenta que la banca, a la hora de ejecutar una hipoteca si se queda el inmueble en subasta, también tiene que abonar el correspondiente ITP. Y aunque se contabilice como una venta, en realidad se trata de un embargo. Por otro lado, no se tiene que olvidar que la entrada en vigor del impuesto sobre sociedades ha podido tener afectación en los datos. En el reciente traspaso masivo de inmuebles de grandes propietarios a sociedades familiares se han podido dar casos, según como esté composada la sociedad, en que se haya generado ITP. Y aquí, a pesar de que a efectos prácticos se contabiliza como una compraventa, del que se trata es de un cambio de titularidad de persona física a persona jurídica.

Fuente:

Diari d’Andorra