La rebaja de la cesión urbanística a los comunes se limitará en el tiempo

La medida pretende ser un efecto de reactivación económica y sería transitoria y, probablemente, fijada para el plazo de un año

La rebaja que los comunes están estudiando aplicar en el porcentaje de suelo que los propietarios de terreno tienen que ceder de forma obligatoria al bien público cuando pretenden desarrollar urbanísticamente una finca será transitoria y, muy probablemente, se limitará a sólo un año.

A la última reunión de cónsules se acordó que se estudiaría como poder proceder a hacer realidad la reducción de la cesión. Desde entonces, las corporaciones parroquiales están aprobando facultar los responsables comunales para este estudio. De hecho, el análisis ya se ha iniciado y el parecer jurídico mayoritario seria que no haría falta una reforma legislativa para permitir la modificación del porcentaje a ceder, que durante el tiempo de transición todos los comunes establecerían en el 5%, la franja más baja que fija la Ley del suelo.

Los comunes pretenden, con esta reducción, y con la limitación temporal de la misma, incentivar los propietarios a desarrollar urbanísticamente algunas propiedades y, así, reactivar el sector de la construcción a la vez que las corporaciones ingresarían algún dinero que han dejado de percibir procedentes de los tributos vinculados al urbanismo. Para hacer realidad la reactivación que se pretende, los cónsules tendrían claro, según las fuentes consultadas, que la rebaja no tiene que ser por siempre jamás sino sólo por un plazo determinado. Esto, a parecer de los mandatarios comunales, tendría que suponer un efecto de atracción que tendría que hacer decidir algunos propietarios ha desarrollar proyectos que la situación económica actual mantiene encallados.

Modificación

Uno de los elementos capitales del estudio que los cónsules decidieron impulsar es determinar como se puede proceder a cambiar el porcentaje de cesión urbanística establecido. La Ley del suelo fija este parámetro en un tenedor que va del 5 al 15%. Por lo tanto, se considera que, en este sentido, no hace falta una modificación legislativa. De hecho, fueron las corporaciones parroquiales las que decidieron, a partir de sus planes de urbanismo (POUP) qué era el porcentaje de terreno que querían recibir (ya fuera en suelo propiamente dicho o en el equivalente en dinero). La mayoría de los comunes se situaron en la franja más alta. Tan sólo a Ordino la cesión se estableció en el 5%.

La ley, el que sí que regula, es que los POUP no podrán experimentar cambios sustanciales durante un plazo de seis años. Este tiempo todavía no ha transcurrido, aunque se acerca. Pero cómo que la pretensión es poner en marcha la medida tan pronto como sea posible, se tendría que buscar la manera para poder efectuar los cambios. De entrada, jurídicamente se tendría que decidir si la modificación de la cesión es un elemento sustancial en los planes de urbanismo. Hay coincidencia en qué esto es así y, consecuentemente, las variaciones no se podrían llevar a cabo hasta un golpe pasados los seis años mencionados. Por lo tanto, una de las fórmulas con que trabajan los comunes sería solicitar en el Gobierno que declare la medida de interés público y, de este modo, se podría proceder a modificar los POUP temporalmente. Esta cuestión será uno de los aspectos a tratar en la próxima reunión de cónsules.

LOS DOS GRUPOS DE LA MINORÍA DE LA CAPITAL APOYAN A LA PROPUESTA

El común de Andorra la Vieja fue el primero a aprobar la propuesta de estudiar la posibilidad de rebajar la cesión económica del 15% al 5% en la última sesión de consejo de común. En este sentido, el punto se aprobó con el apoyo de los dos grupos de la minoría. El consejero del Partido Socialdemócrata, Marc Corneja, indicó que desde su grupo “estamos a favor de cualquier medida para reactivar la economía y la construcción” y añadió que este tipo de medidas son “las que se tienen que buscar y potenciar”.

Unas opiniones que no divergen mucha de las que expresó el consejero de Demócratas por Andorra, Carles Torralba. “Todo el que sirva para incentivar está bien, pero el más importante es que sea temporal, de forma que siempre que se quiera se podrá echar atrás”, comentó, remarcando que hay quién se ha hecho atrás de una obra porque tenía que pagar el 15% de cesión.

Fuente:

Diari d’Andorra