“El impuesto sobre sociedades por módulos es un poco más caro” (ENTREVISTA)

El titular de finanzas hace énfasis que en el tributo al beneficio y en el de actividades económicas es fundamental que la ciudadanía sepa que se controlarán las trampas

Despues del monumental fiasco del impuesto de servicios indirecto (ISI) tanto en la aplicación como en la imposibilidad de controlar la morosidad, el Gobierno se encuentra ante el reto de crear un marco fiscal establo.

El reto es doble. Por un lado se tiene que garantizar que los impuestos de sociedades o de actividades económicas sean solventes y no preseten los graves errores de diseño del ISI. Por otro lado se tiene que asegurar que habrá un sistema de control que dé la certeza que el obligado tributario será controlado y que el impago quedará castigado. El ministro de Finanzas, Jordi Cinca, da respuesta a algunos de los interrogantes que hay sobre la mesa.

Cómo se puede ayudar desde el Gobierno al cambio de mentalidad de la población respecto a la implantación de un sistema fiscal homologable?

Sinceramente, creo que la mentalidad de la mayoría de las personas ha evolucionado mucho los últimos años. Si bien en general nadie está contento de tener que pagar, también es cierto que cada vez hay más conciencia que para disfrutar de unos buenos servicios públicos y unas infraestructuras modernas todos los ciudadanos tienen que contribuir en la medida de sus posibilidades. Por otro lado, la evolución que ha seguido el mundo occidental desde la crisis financiera iniciada en 2007 ha puesto todavía más en relevo que no es posible sobrevivir de espaldas a la comunidad internacional. Hay que avanzar hacia la homologación verso las pautas que fijan estos organismos, sin caer en la homogeneización. Usted me pregunta qué puede hacer el Gobierno. De entrada dos cosas: la primera ser muy cuidadoso con el dinero público, a medida que los ciudadanos se vean afectados por los impuestos directos, serán más exigentes, querrán resultados, diligencia y no permitirán que se malgasten el dinero público; la segunda, garantizar por todos los medios que nadie hace trampa, el peor que puede pasar es que los ciudadanos que cumplen tengan la sensación que otras no lo hacen y no pasa nada.

Por cierto, es suficientemente homologable para garantizar la instalación de empresas extranjeras y convenios de no doble imposición?

Hace un momento le hablaba de homologarnos y no homogeneizarnos. El impuesto sobre sociedades y el de actividades económicas cumplen estos requisitos, tienen una estructura perfectamente comparable a los que tienen la mayoría de países europeos, a pesar de mantener un tipo competitivo. Un tipo que entendemos que tendría que ser suficiente para firmar convenios para evitar la doble imposición. De hecho, hay otros precedentes de convenios de países de la UE con estados terceros con tipos bajos. Tenemos que conseguir ser un país atractivo para los inversores no únicamente para disponer de una fiscalidad baja. Este tiene que ser un elemento más. El que está claro es que sin convenios será difícil captar inversores y será complejo que las empresas andorranas puedan operar en el extranjero. Sin convenio, hay un sobrecoste tributario. En cambio, cuando hay este sobrecoste se elimina o se compensa.

El sistema modular de determinación objetiva qué ventajas y qué inconvenientes tiene para las sociedades?

El objetivo del régimen especial de determinación objetiva es simplificar las obligaciones formales y de liquidación con relación al ISI y al IAE de los pequeños empresarios, autónomos o profesionales liberales. Hay que recordar que sólo se pueden acoger empresas que facturen hasta 300.000 euros el año o profesionales que facturen hasta 150.000 euros el año. Se trata de un sistema voluntario, es decir, sólo se acogerán aquellos que estén dentro de los parámetros fijados a la ley y que así lo pidan. Por lo tanto, el que tienen que hacer todos estos empresarios es hacer el análisis de qué régimen los conviene más, y esto dependerá básicamente de la estructura de gastos que tengan y el margen con el cual estén trabajando. En principio, a igualdad de condiciones e incluso si sale algo más caro el sistema modular, este te compensará por la simplicidad y menos carga administrativa que supone.

Por qué en determinación objetiva el porcentaje de la base de tributación es el 80% en actividades comerciales y el 40% para el resto?

Estos porcentajes se han establecido analizando diferentes sectores económicos con una base representativa de pequeñas empresas y contrastándolo con los datos de que se disponía gracias al depósito de las cuentas a Gobierno. De este análisis se desprenden unos márgenes muy diferentes entre las actividades comerciales y el resto. En cualquier caso, ya he explicado en varias ocasiones que Andorra está confeccionando desde prácticamente cero su marco fiscal. Así, ni tenemos un histórico sobre el cual proyectar, ni tenemos información suficiente sobre las empresas andorranas. Esta es una realidad con la cual tenemos que convivir y que sólo se corazón­regirá con el tiempo. 

Y por qué para los autónomos o profesionales liberales es el régimen recomendable?

Sirve la misma reflexión que le hacía hace un rato. La respuesta no se puede generalizar. Cada autónomo o profesional liberal tendrá que ver si sus costes reales están por debajo o alrededor de este 40% o si por el contrario están mucho por sobre y, por lo tanto, le conviene más ir por el régimen de determinación directa. Estoy seguro que a muchos los compensará, pero insisto, no se puede generalizar. 

El régimen especial para las sociedades de explotación internacional de intangibles es suficientemente atractivo para atraer inversión extranjera?

Sí, se trata de un régimen simple, seguro y efectivo. Es un régimen muy beneficioso, dado que supone la aplicación de un tipo efectivo del impuesto muy reducido. En cualquier caso, porque funcione de manera óptima es necesaria una buena red de convenios de no doble imposición que garantice la aplicación de unas retenciones mínimas desde el territorio donde se pagan. 

Este régimen sería comparable al de alguno otro Estado?

Sí, efectivamente, el impuesto sobre sociedades contiene dos regímenes especiales que son altamente competitivos. Estos son el que nos hemos referido antes, de explotación internacional de intangibles, y el de las entidades holding. Así, el tratamiento de las holdings se regula a un nivel similar a cómo lo hacen Holanda, Luxemburgo, Austria, Dinamarca, el Reino Unido y también España. Sin embargo, el régimen previsto en Andorra supone una mejora respecto a la regulación de estos países, porque el repago del dividendo no comporta imposición adicional. Respecto al otro régimen, el de explotación internacional de intangibles, también hay precedentes en Holanda, Irlanda, Suiza o Bélgica respecto a los centros de coordinación y, en este sentido, el régimen que establece el impuesto sobre sociedad en Andorra es más favorable y jurídicamente más seguro que el de los indicados territorios. 

La política de deducciones tendría que ser revisable a medio plazo?

Las deducciones son una herramienta de política económica de que dispone el Gobierno para ayudar a reactivar la economía. Se trata de incentivar determinados factores y actividades en función de la evolución de la economía o de las carencias que pueda tener el país. Así, la propia naturaleza de las deducciones hace prever que en función de como evolucione la actividad económica se tendrán que revisar, cambiar o incrementar con otras de nuevas. Cómo es sabido, la fiscalidad se tiene que adaptar a la evolución de la economía, que es dinámica. Esto exige que las deducciones tengan que ser revisadas en el tiempo para que cumplan con su finalidad. De momento, el Gobierno ha apostado por las deducciones en dos ámbitos. Por un lado, para incentivar la creación de puestos de trabajo en un momento donde uno de los principales problemas del país es que cada día se destruyen. De la otra, para incentivar las inversiones en un momento de bajada en la actividad económica. Dos ejemplos del que tienen que ser las deducciones: herramientas para ayudar a corregir tendencias negativas de la economía. Ojalá en pocos años la economía se haya recuperado, se cree ocupación y no hagan falta estos incentivos y se puedan crear otros para relanzar aspectos que en el país le pueden interesar como por ejemplo la innovación, la investigación, las inversiones medioambientales, etc. 

Cuando entre en vigor el IVA se tendrán que hacer ajustes en estos impuestos?

A priori no haría falta, dado que son impuestos de naturaleza distinta. Aún así, la obligación de Gobierno es evaluar la presión fiscal en su globalidad y asegurar que esta nos permite ser un país competitivo y capaz de hacer frente a sus obligaciones para asegurar el bienestar de sus ciudadanos. Por lo tanto, cuando todo el marco fiscal esté desplegado habrá que evaluar la evolución y su incidencia en el funcionamiento de la economía. Insisto en la idea que las leyes fiscales tienen que dar estabilidad y seguridad jurídica, por lo tanto no nos tendríamos que plantear cambios frecuentes en el modelo, pero sí que tendremos que ir ajustando aspectos más puntuales a medida que se consolide y se pueda valorar si ha dado el fruto que queríamos y necesita Andorra.

Fuente:

Diari d’Andorra