El Gobierno crea la Oficina del Juego, que supervisará el exministro Riberaygua

El nuevo organismo es el primer paso de un proceso que tiene que culminar con la despenalización

El Gobierno crea la Oficina del Juego, que supervisará el exministro Riberaygua

El nuevo organismo es el primer paso de un proceso que tiene que culminar con la despenalización

Toni Martí anunció en la comparecencia del 19 de septiembre que se pasaría a la regulación del juego, un camino que teóricamente tiene que finalizar en el futuro con la creación de un casino.

El primer paso del camino ya se ha hecho con la creación de una Oficina del Juego que tendrá que estudiar cuáles son las “implicaciones legales, sociales y económicas” que comportará la apertura del sector, según hizo público ayer el ejecutivo. El organismo contará con un responsable y un administrativo, pero el más destacado es la supervisión, con rango de asesor, del exministro de Interior Toni Riberaygua. El político y abogado se encuentra apartado de la primera línea pública desde que con la finalización del mandato de Albert Pintado dejó de ser titular de la cartera de Interior. El Gobierno ha querido especificar que los dos miembros del personal fijo adscrito a la oficina provienen de la función pública “para evitar incurrir en sobrecostos de por­sonal”.

Aunque el Gobierno se ha ido manifestando periódicamente favorable a la despenalización del juego, hay todavía reticencias importantes entre los demócratas. El argumento principal de los renitents nace con la duda respecto a si los beneficios económicos que podría aportar y el supuesto atractivo turístico serían de suficiente importancia para compensar los teóricos problemas sociales o internacionales que podría causar.

Regular las loterías

La oficina se aprobó en consejo de ministros el 7 de marzo y tendrá como misión fundamental elaborar los estudios e informes que permitan “evaluar el impacto social y económico, y las implicaciones legales del desarrollo del sector del juego en Andorra”. El casino es el elemento más llamativo de una hipotética despenalización, pero hay otros elementos muy importantes que pueden tener una incidencia en las arcas del Estado. El ejemplo más claro se encuentra en la regulación que llegará para las loterías foráneas (también se incluyen las quinielas) que están muy arraigadas socialmente. Actualmente existen puntos de negocio de lotería foránea que se encuentran en situación alegal, dado que no existe ninguna regulación en el respeto. El ejecutivo hace referencia al hecho que el control de los juegos de azar ya instalados y por los cuales el Estado no recibe ni un euro tiene que ser “de tal manera que los ciudadanos andor­rans también puedan recibir los beneficios sociales que se derivan de estos juegos”.

El gabinete Martí considera que en estos momentos el estatus internacional de Andorra está bastante maduro porque la liberalización del juego (apertura de un casino) no sea vista con suspicacias por parte otros países. En un comunicado emitido por el ejecutivo se resalta que “el Principado es #ver por la comunidad internacional como un país cooperando que se acoge de forma estricta a los estándares de transparencia”.

La Oficina del Juego está encabezada por una persona de confianza de Toni Martí dentro de la administración, a pesar de que no se ha comunicado la identidad. La cabeza de Gobierno ha decidido que la nueva entidad dependa directamente de él, puesto que considera que se trata de un tema prioritario para el Estado. Al mismo tiempo, una comisión interministerial coordinará las tareas de los diferentes ministerios implicados en la apertura del juego.

PRECAUCIONES PARA EVITAR LA POSIBLE LLEGADA DEL CRIMEN ORGANIZADO

Uno de los temas prioritarios para la cabeza de Gobierno en la despenalización del juego se basa a establecer los sistemas para evitar los problemas que se puedan derivar de las actividades que tiene asociadas en algunos países. Martí está especialmente sensibilizado con los mecanismos que permitan no tener que preocuparse por el interés que pueda despertar un hipotético casino en el blanqueo de dinero o el crimen organizado. La Oficina del Juego tendrá como una de las grandes prioridades analizar toda la afectación paralela vinculada al juego. Hay que recordar que Martí fue a los años noventa uno de los máximos opositores a la despenalización del juego y la creación de un casino. El ahora cabe de Gobierno fue el principal responsable que el proyecto de Marc Forné porque se instalara un casino en Andorra no fructificas. Martí se encontraba al frente del grupo parlamentario liberal y consiguió suficiente apoyo porque Forné tuviera que dar marcha atrás.

Fuente:

Diari d’Andorra