Un grupo inversor apuesta por el teleférico de Carroi

El representante de Doppelmayr se ha reunido con los cónsules porque hay posibilidades de salir adelante el proyecto.

El 30 de marzo pasado se cumplieron seis años desde que Doppelmayr hizo una presentación pública, mediante Julien Louis Croses (ninguno de proyectos), del proyecto Panorámico.

Se trataba de un widget que tenía que llegar hasta la cumbre del pico de Carroi, donde se construiría un centro lúdico y en una segunda fase se podría conectar con la estación de Palo. Se calculaba que se podría tardar seis minutos en cada trayecto y Andorra la Vieja pasaría a convertirse en pie de pistas, a 12 minutos de Vallnord. Aquel macroprojecte tenía un coste aproximado de 40 millones de euros y un plazo de ejecución de dos años. Eran tiempo de vacas grasas y la opción que se trabajaba era una coalición entre capital público y privado. Miquel Medina, representando a Vallnord, explicaba entonces que con aquellas cifras (se entiende que modestas) no tendría que haber problemas para llegar a una entente. El cónsul de la capital, Xavier Mora, se preguntaba sobre qué compensación podría recibir el común para ceder la montaña para la construcción de las pilones y el widget.

Seis años después, Croses se ha reunido recientemente con los cónsules Rosa Ferrer y David Barón para comunicarlos que hay un grupo inversor que podría estar interesado a recuperar la idea del widget a Carroi siempre que los comunes estén de acuerdo. Ferrer explicó que “nos parece una buena idea, pero lamentablemente el común no tiene disponibilidad de participar económicamente y por lo tanto tendría que provenir todo de la empresa privada”. Barón incidió que “todo el que sea un atractivo turístico nuevo es muy interesante y nos¬otros estamos a favor”. 

 

Tanteo

Las reuniones han sido una aproximación por parte del grupo inversor, pero el proyecto está todavía muy lejos de ser una realidad. “Se trata de una inversión muy grande y bien es verdad que en estos momentos no se encuentran muchos privados que lleguen”, recuerda David Barón. Julien Croses indica que “no hemos dejado nunca de trabajar porque el proyecto pueda ser realidad algún día”. Croses prefirió no comentar nada respecto a cuáles serían los inversores interesados en el proyecto. Uno de los puntos importantes podría llegar con la nueva ley de apertura al capital extranjero, que daría la opción que fuera inversión foránea la que saliera adelante el proyecto. El 2006 esta posibilidad no existía y se preveía una vía conjunta con socios andorranos.

En principio, según otras fuentes cercanas al tema, hay la posibilidad de aspirar que se construya una primera fase entre la capital y la cumbre de Carroi. Uno de los problemas es la forma jurídica que se tendría que implementar porque el común de Andorra la Vieja tendría que hacer una cesión de terrenos para la construcción. habría la opción de convocar un concurso, una adjudicación con concesión de explotación u otras fórmulas. El común podría pasar a participar en base al valor de la cesión del espacio para la construcción del widget o de las pilones.

El posible precio tampoco ha trascendido. En la presentación de Panorámico se hablaba de 40 millones, de los cuales 27,5 correspondían al widget, que llegaba pero en una segunda fase a Palo, mientras que 12,5 millones estaban destinados en el centro lúdico situado encima de la cumbre. En este caso se trataría de una inversión sensiblemente inferior. En la versión del 2006 de Panorámico se pretendía desarrollar un widget capaz de transportar 3.000 pasajeros cada día con 2,5 kilómetros hasta la cumbre.

Fuente:

Diari d’Andorra