Las viviendas tuteladas para gente mayor empezarán a funcionar “en breve”

Los impulsores del proyecto están recogiendo datos para determinar las personas que pueden acceder a los pisos

La iniciativa privada que promueve los pisos tutelados para gente mayor de Encamp podría abrir las viviendas al público “en breve”, según explicó al Diario la gerente del Hotel el Orri de Rusca y una de las responsables del proyecto, Sílvia Montané.

Los impulsores de la iniciativa ya tienen los 14 apartamentos que se han adaptado en el hotel a punto y los permisos para iniciar la actividad concedidos, y ahora están recogiendo datos de manera conjunta con el asistente social, las farmacias y los médicos de cabecera para determinar qué personas cumplen las condiciones para acceder a las viviendas. Un golpe se tengan las personas, el servicio se pondrá en marcha. “Hay gente que está a la residencia y no lo necesitaría porque todavía se puede valer por sí misma”, explicó Montané, que añadió que la voluntad del servicio es “dar autonomía a estas personas a sabiendas de que a la vez tendrán cierto control”.

Y es que uno de los punto fuertes que defienden los impulsores es el ahorro sanitario que puede representar la propuesta, puesto que el coste de los pisos es muy inferior al de mantener una persona en una residencia, por eso se trabaja porque el servicio se incluya en la ley de atención social que se está preparando. El alquiler de cada apartamento es de 800 euros y el precio incluye los gastos de luz, agua, calefacción, teléfono e Internet, además de la limpieza, el acceso a los espacios comunitarios, el servicio de conserjería las 24 horas y el control que se hará de aquellas personas que se tengan que tomar medicación. 

 

Servicios adicionales

“También nos hemos puesto en contacto con supermercados de la par¬ròquia para facilitar que si alguien lo pide le puedan traer la compra a casa o con perruqueries que también puedan atender los clientes a domicilio sin que los represente un coste añadido al que pagarían al establecimiento”, expuso Montané.

Las viviendas que se ofrecen están totalmente adaptados a las necesidades de las personas que los tienen que ocupar. Con todo, la gerente del hotel manifestó que se han mantenido contactos con una empresa especializada por si hay que hacer adaptaciones a los baños, como por ejemplo la colocación de barras de apoyo para moverse a las bañeras o a los wáteres.

Además, los privados también se han puesto en contacto con el común para trabajar conjuntamente y colaborar con aquellas actividades destinadas a la gente mayor o, incluso, se estudia la posibilidad que el comedor comunal pueda suministrar un càtering en aquellos usuarios que lo pidan. “La idea es dar vida a la parroquia”, comentó.

Es por eso que la intención de los impulsores es que la gente mayor de la parroquia tenga prioridad a la hora de acceder a las viviendas y de momento sólo se trabaja con esta posibilidad. De todos modos, no se descarta que más adelante o si no se llenaran las viviendas, padrinos del resto del país pudieran acceder. De hecho, los propietarios del hotel que acoge los pisos, ante los cambios del mercado turístico, tienen al pensamiento poder ampliar el número de apartamentos para padrinos hasta llegar a cerrar el establecimiento. “Es una manera de reorientar el negocio”, admitió Sílvia Montané, que dijo que incluso se reservaría la planta baja para hacer pisos para minusválidos.

Fuente:

Diari d’Andorra