El comú estudia vender uno de los bloques de pisos sociales del Pas de la Casa, Andorra

El cónsul menor asegura que se mantienen las negociaciones y que la segunda opción sería convertir las viviendas en apartamentos turísticos

El común de Encamp trabaja desde hace meses para conseguir llegar a un acuerdo con la gestora de los pisos sociales del Paso de la Casa, Gevivasa, y así evitar el proceso judicial iniciado en el mandato anterior por el cual la concesionaria reclama 20 millones de euros al común como compensación por el desequilibrio financiero del proyecto.

En febrero decidieron darse seis meses de margen para llegar a algún acuerdo y según explicó al Diario el cónsul menor de la parroquia, Jordi Torres, actualmente “estamos analizando diferentes opciones para intentar equilibrar los números”.

Una de ellas pasaría para vender uno de los bloques de pisos y el resto mantenerlo como alquiler social. Por ahora, se trata sólo de una propuesta que el común ha dejado sobre la mesa y será la concesionaria quién tendrá que decidir. El que tiene claro la corporación es que el acuerdo no pasará en ningún caso por una compensación econònimca. “Actualmente las posiciones son fuerza distantes y si la concesionaria cuenta sólo con el dinero, pocos acuerdos podrá haber”, aseguró Torres, que aseguró que “a nivel económico el común no lo puede asumir, todos sabemos que la situación de las finanzas no es óptima”. Es por eso que la corporación también ha planteado a Gevivasa la posibilidad de convertir los pisos en apartamentos turísticos y que sea la misma concesionaria que los continúe gestionando.

Cambio en la demanda

Jordi Torres reiteró la voluntad de “negociar” y analizar cualquier otra propuesta que pueda surgir, también las que pueda aportar la gestora de los pisos, para evitar el pleito. Y es que desde la corporación se es consciente que una sentencia favorable a la empresa sería muy difícil de poder asumir y además crearía jurisprudencia. El cónsul menor encampadà reconoció que la construcción de estos bloques se hizo en un momento en que la demanda era “muy alta, pero ahora, desgraciadamente, la tendencia se ha invertido”. De hecho, fue más allá y comentó que es difícil dar la salida prevista a los pisos, teniendo en cuenta que quizás hay una parte de las viviendas vacíos, pero que “al Paso, actualmente, también hay otros muchos pisos vacíos y con unas condiciones económicas muy buenas”.

Con todo, puntualizó que “cuando se concede una concesión, si el negocio va bien, pues fantástico para la empresa, pero también se tiene que entender que parte del riesgo que finalmente no salga como estaba previsto lo tiene que asumir la empresa”.

El proyecto de pisos sociales al Paso de la Casa empezó a funcionar en 2009 y enseguida se vio que el resultado no era el esperado puesto que la mayoría de las viviendas no encontraron locatario. Una situación que no ha cambiado en los últimos tres años y que la crisis no ha favorecido. Es por eso que al empezar a acumular pérdidas la emprendida gestora decidió reclamar el dinero al común de Encamp. La corporación, encabezada por Miquel Alís, se mostró contraria a esta possiblitat desde el primer momento, iniciando así un enfrentamiento con la empresa. Gevivasa, incluso, había llegado a plantear que el administació local rescatara la concesión, una opción que el equipo de Alís también rechazó.

Finalmente el mes de agosto del año pasado, presentó una solicitud administrativa al común (vía previa a la Batllia) en la cual se reclamaba los 18 millones de euros correspondientes a la inversión hecha en los dos bloques de la calle de la Solana. Consideran que el plan financiero que se elaboró no se ha podido cumplir nunca porque está mal enfocado. La cifra final, pero, ascendería hasta el 20 millones por la reclamación de daños y perjuicios. A septiembre del 2011 las pérdidas acumuladas, según fuente cercanas al caso, ascendía ya a unos 2 millones de euros.

Fuente:

Diari d’Andorra