Reactivar la construcción

El sector de la construcción es uno de los que han sufrido más la crisis económica.

Lo recordó ayer el ministro de Economía y Territorio, Jordi Alcobé, al exponer las principales modificaciones que el Gobierno prevé introducir en la Ley del suelo, después de escuchar el parecer de los comunes, para intentar fomentar una revivida constructiva.

En cinco años, el sector ha perdido 3.500 asalariados, la mitad de los que tenía, según recordó el político canillenc. Hace unos meses ya se hicieron unos primeros cambios prácticamente de urgencia para posibilitar, por ejemplo, que las cesiones se pudieran pagar al finalizar la obra. Ahora se llevará a cabo una modificación más profunda para flexibilizar las actuaciones urbanísticas con propuestas concretas. Hasta dieciséis cambios se piensa introducir a la ley. Durante el resto de mes se acabarán de pulir los detalles y el mes que viene la previsión es que el proyecto modificativo entre a trámite parlamentario. El objetivo es que justo cuando se cumplirá el primer periodo de seis años que permitirá a los comunes cambiar los planes de urbanismo, las variaciones se hagan teniendo en cuenta las nuevas previsiones. Alcobé y el director del ministerio, Esteve Comas, expusieron ayer públicamente las seis medidas más trascendentales. Se amplía la cesión de suelo a bienes inmuebles más allá de únicamente terrenos; se permitirá que los comunes puedan destinar el dinero percibido en concepto de cesión económica a equipamientos (hasta ahora sólo servían para adquirir terrenos); se objetivarán unos criterios generales para definir los entornos de protección; con determinadas condiciones, se posibilitará la construcción de viviendas unifamiliares sin la necesidad que se tenga que desarrollar el plan parcial en que esté inmerso el solar; se pondrá en marcha un procedimiento simplificado de licencias que sustituirá la autorización previa y en algunas ocasiones se podrá construir desde el día cero, y se posibilitará a los comunes, como medida temporal, la condonación de la cesión obligatoria en suelo urbano consolidado. Todo ello, medidas que intentan incentivar la construcción. Generar más actividad económica. Una iniciativa aparentemente positiva siempre que vaya acompañada de todas las medidas que garanticen el crecimiento ordenado y sostenible y que todas aquellas construcciones que se hagan disfruten de la máxima seguridad.

Fuente:

Diari d’Andorra