Las dos fases del Estadio Nacional costarían cinco millones

El coste de la instalación si se completa el proyecto ideado por el arquitecto Julià Callo aumentará en un millón y medio de euros la inversión actual

El Estadio Nacional vio la luz ayer en una presentación a Gobierno en que el ejecutivo anunció que el padre de la criatura será el arquitecto Julià Callo, ganador por unanimidad del concurso al cual participaron 22 propuestas.

Jordi *Cerqueda, secretario de Estado de Deportes, catalogó el proyecto ganador, dotado con 24.000 euros, “de adecuado, nada ostentoso, sostenible y con una capacidad en la primera fase de 3.000 espectadores, cifra adecuada para las necesidades del país. Es un proyecto perfectamente realizable”. Tal como especificaba el pliegue de bases, el presupuesto total de esta fase no superará los 3,5 millones de euros –dos de los cuales aporta la UEFA– y, según las fuentes consultadas, en caso de que se pusiera en marcha en el futuro la segunda fase esta elevaría el presupuesto final alrededor de los cinco millones de euros. De momento, pero, como aclaró *Cerqueda, esta segunda fase no tiene fecha de ejecución, dado que en el contexto de crisis actual no se puede concretar si se completará el proyecto ideado por Julià Callo y además cuando finalicen las obras iniciales –“nuestro deseo es que sea en otoño del 2013 si empiezan el próximo enero”, aseguró el secretario de Sido– el estadio ya será plenamente operativo.

En la primera fase se construirán la grada lateral, que toca al Polideportivo de Andorra y a Joan *Alay y será cubierta, y los dos goles, mientras que la única grada del Campo del Consejo desaparecerá. También se construirán en esta fase vestuarios, gimnasio, sala de prensa y salas técnicas además de la entrada principal, ubicada a la Bajada del Molino. De la segunda fase destaca la ampliación de las gradas hasta llegar a las 4.850 localidades, su cobertura y el *cobriment del río *Valira para hacer el acceso principal al campo desde la avenida Salou.

Julià Callo se mostró “muy satisfecho” para resultar el ganador del concurso, al tiempo que valoraba algunas de las dificultades que se había encontrado a la hora de idear el proyecto: “Hemos tenido tres o cuatro inconvenientes, como por ejemplo hacer *encabir cinco mil personas en un espacio tan reducido o como ejecutar las obras sin interferir en el calendario del *VPC Andorra. Al final hemos buscado la simplicidad en el conjunto, que nos ha marcado también la limitación de presupuesto”.

Jordi *Cinca, ministro portavoz, destacó que “el que hemos primate es hacer una instalación muy funcional y austera, que cumpla con todo el que se le exige a un estadio pero sin que tenga elementos superfluos ni un coste exagerado”. *Cinca valoró también la proximidad de las gradas al *ter­regaño de juego, en una imagen muy propia de los campos ingleses, y reiteró que “no nos podemos permitir una instalación faraónica y que no se adecúe a nuestra realidad”, al tiempo que aseguraba que “este estadio podrá acoger el 99% de los compromisos de las selecciones”.

Fuente:

Diari d’Andorra