Crèdit Andorrà consiguió el año pasado unos beneficios de 70,6 millones

Los beneficios de la entidad bancaria fueron un 9% inferiores a los del 2010 al aplicar una política “conservadora y prudente” de dotaciones para insolvencias.

Crèdit Andorrà cerró en 2011 con un total de 70,62 millones de euros de beneficio neto consolidado –después de afrontar unos impuestos de 19,64 millones–. La cifra representa una disminución del 9% en relación con los resultados del 2010.

Desde la entidad bancaria, pero, se pone de relieve que este descenso es, en gran parte, consecuencia “de haber aplicado una prudente y conservadora política de dotaciones para provisiones para insolvencias”, unas decisiones necesarias en “el marco de un contexto económico europeo que ha mostrado una clara desaceleración”. A pesar de la coyuntura desfavorable, desde la empresa financiera se remarca que se ha incrementado de forma considerable, hasta el 7,5%, el volumen de negocio, y se ha conseguido lograr la cifra de 13.199 millones de euros.

Otro dato positivo destacado por los responsables de Crèdit Andorrà es el aumento del total de recursos gestionados. El 2011 lograron los 10.087 millones, que suponen un 10% más que el ejercicio anterior. Desde la entidad también se señala que los 569 millones en recursos propios permiten disponer “de un confortable nivel de solvencia para garantizar el crecimiento sostenido del grupo”. 

En cuanto a la inversión creditícia, los responsables del banco indican que se ha continuado facilitando el acceso a la financiación de empresas y familias, con 3.112 millones de euros destinados a préstamos, una cifra muy similar a la del ejercicio 2010. A la vegada, se han mantenido las ratios de solvencia (17,39%) y de liquidez (51,81%) mucho por encima de los límites legales establecidos (10% y 40%, respectivamente), que, según se destaca desde Crédito, permite una fortaleza “mucho por encima del que establece la legislación andorrana y de la media de la banca europea”.

En cuanto a la plantilla, se incrementó en 92 personas, cifra que supone un aumento del 17,8% en relación con el año anterior, logrando los 609 profesionales, de los cuales 411 en Andorra. El resto forman parte de la presencia al extranjero de la empresa, que vivió el 2011 un importante impulso con diferentes operaciones que “han reforzado la posición del grupo en el sistema financiero internacionales”. A la expansión han contribuido de forma decisiva la adquisisión del Banque de Patrimoines Privara, en Luxemburgo, la compra de Banco Alcalá, en España, o la apertura de la oficina en Madrid del holding de seguros BALDÍO.

LA MEDIA DE MOROSIDAD DEL SECTOR BANCARIO CRECE HASTA EL 4%

La continuación de la crisis económica está dejando sentir sus efectos también en la morosidad bancaria que sufren las entidades andorranas. La media estimada del sector, según los datos facilitados ayer durante la junta de accionistas de BancSabadell (BSA), se habría situado durante el año 2011 por encima del 4%. Además, según apuntó el presidente de BSA, Robert Cassany, durante su discurso y con referencia a la estadística concreta de su entidad –0,62%–, el dato “seguirá una tendencia alcista mientras dure el actual contexto”, puesto que “el retardo constante de la economía hace que los riesgos de impago crezcan debido al deterioro de regreso tanto de las familias como de las empresas”. 

En caso de que esta estimación se confirme, supondría que la morosidad se habría incrementado de forma notable en el transcurso del 2011. Y es que, según los datos de las memorias de los cinco bancos del país correspondientes al ejercicio 2010, esta ratio se quedaba a 31 de diciembre en un 2,93%. Por lo tanto, se habría producido un crecimiento de más de un punto en sólo doce meses y de casi dos en relación con el 2009, cuando la media era sólo de un 2,2%.

A pesar de esto, la estadística andorrana sólo repite a una escalera menor aquello que está sucediendo en los países del entorno. Y es que este 4% de morosidad quedaría todavía muy por debajo de los datos europeos, en especial las de España. El Banco Central del país vecino publicó, justamente ayer, los datos del sector correspondientes al mes de marzo y este porcentaje, que hace referencia a los créditos de los cuales está en entredicho su regreso en relación con los concedidos, se situaba en un 8,36%, que suponía un nuevo incremento y situaba la estadística como la más elevada de los últimos 18 años

Fuente:

Diari d’Andorra