En medio año se puede cerrar el convenio hispanoandorrà de no doble imposición

Afirma que es prematuro avanzar si el convenio puede contener una cláusula similar a la francesa porque apenas está en “una fase previa”

“Una negociación con Andorra no tendría que ser demasiado larga. Seis meses es un periodo suficiente”.

El embajador español a Andor­ra, Alberto Moreno, considera que el calendario de la negociación entre el Estado vecino del sur y el Principado para lograr el convenio de no doble imposición (CDI) no tendría que alargarse demasiado en el tiempo. Eso sí, recordó que hoy por hoy se está en una “fase previa” porque las conversas propiamente dichas no han empezado. “Desde Andorra se ha pedido formalmente abrir el periodo de negociaciones pero todavía no hay la respuesta formal española en que se llama de acuerdo, adelante y empezamos”, explicó, recordando, eso sí, que Madrid ya ha manifestado la predisposición a iniciar las conversaciones. 

Justamente porque todavía no se ha entrado en la negociación pura y dura el embajador afirmó, en declaraciones a COPE Andorra-AD Radio, que le resultaba “difícil” aventurarse a dar una respuesta a la pregunta de si el gobierno español podría plantearse introducir en el CDI una cláusula similar en la polémica introducida por Francia: la que abre la puerta que en el futuro los residentes galos tengan que tributar en Andorra y también en el país de origen. “Esta cláusula que yo sepa, no está presente en ninguno de los acuerdos que ha firmado España. Ahora bien, también es cierto que en Francia tampoco lo estaba”, afirmó el representante diplomático. Justamente por este efecto novedad “es muy difícil decir si estará o no estará”. 

La crisis y la fiscalidad baja

Alberto Moreno manifestó que se tiene que tener en cuenta el contexto económico actual que “ha hecho evolucionar algunas posiciones” y no negó que el hecho Francia haya introducido esta cláusula en el convenio puede acabar provocando que el Estado vecino del sur decida incluir una medida similar. Y es que puso de manifiesto que el texto que tiene que permitir que los empresarios andorranos que quieran operar en el Estado vecino dejen de estar penalizados con un 25% en impuestos tiene el “problema” consistente a “encontrar el equilibrio entre la aceptación de una fiscalidad más baja y que esta aceptación no se convierta en un agujero de fraude fiscal, encontrar este equilibrio no es fácil y esta cláusula es una posible respuesta en este equilibrio pero hay otros”, añadió. Eso sí, insistió que es prematura habla de que contendrá un CDI que todavía es sólo una intención. “Esperamos. Todo está abierto y avanzar sería peligroso, no hay base”, insistió. 

Moreno también reconoció que los países “grandes” parten con cierta ventaja en la negociación, pero a la hora recordó que hay un convenio marco de la OCDE que ya define una serie de pautas. “A partir de aquí, evidentemente, hay flexibilidad”. 

El ministro de Asuntos exteriores, Gilbert Saboya, viajó hace apenas un mes en Madrid para reunirse con su homólogo español, José Manuel García-Margallo. Saboya comprobó “la buena predisposición” de la administración vecina a comenzar la negociación. Saboya explicó al ministro español el proyecto de apertura económica y el papel que tiene que jugar el CDI en esta nueva fase que comienza el país. Atendida este recibimiento, el embajador indicó que no tiene que haber ninguna traba que empiece la negociación. “Margallo dijo que no hay ningún problema, es cuestión de ponerse de acuerdo. Hay el interés de los dos”, señaló. 

El representante diplomático destacó que “Andorra es pequeño pero España es el primer socio comercial de Andorra, tiene su valor y su importancia. Se pondrán todos los medios porque esto se haga”. Moreno entiende que fijar el periodo de negociaciones en seis meses es un plazo bastante razonable y recordó que si en Francia se ha hecho en un periodo mucho más corto en el tiempo –un par de meses– es porque había la premura de la cita electoral. “Espa­ña no está en esta situación y, por lo tanto, puede haber algo más de calma”, afirmó.

Fuente:

Diari d’Andorra