Una docena de agencias inmobiliarias han cerrado el último año

El presidente del AGIA afirma que la reactivación del sector tiene que venir de la inversión foránea

El sector inmobiliario está “sufriendo”. El presidente del Colegio de Agentes y Gestores Inmobiliarios (AGIA), Joan Carles Camp, recordó las últimas cifras sobre la recaudación del impuesto de transmisiones patrimoniales (ITP) –uno de los termómetros de la vitalidad del negocio– para poner de manifiesto que el momento es muy delicado.

El primer trimestre la bajada ha sido del 17% respecto del mismo periodo del 2011, que ya fue un año flojo para el sector y peor que el anterior. Así que “estamos sufriendo dificultades y estamos aguantando echando de reservas”. Ahora mismo el número de oficiens de agencias inmobiliarias se sitúa entre las 60 y las 70, indicó Camp, pero en el último año se han perdido una docena. “Algunas agencias que tenían más de una oficina han reducido el número, también ha habido cierres por jubilación y otros motivos”, explicó Joan Carles Camp. 

De colegiados se han perdido sesenta. El AGIA llegó a tener 270 en la época dorada y ahora son 210. Para reducir gastos, algunas agencias también han optado para reducir la cifra de colegiados –la obligación es tener uno por negocio–. El sector entiende que la reactivación tiene que venir de la inversión foránea, ya sea a través de las residencias pasivas y también de la apertura económica. Camp manifestó que es positivo que se introduzcan cambios en la Ley del suelo para reactivar el sector de la construcción, como por ejemplo que se reduzca al mínimo el porcentaje de cesión en solo urbano consolidado, una de las propuestas que trabajan los comunes y el Gobierno para impulsar la obra privada, pero también va matissar que “no podemos olvidar que si no somos capaces de absorvir los metros cuadrados que se construyan todavía habrá más sobreoferta”. 

Y es que el máximo responable del AGIA recordó que el país está en pleno proceso de deflación demográfica y que ya hay un volumen importante de unidades inmobiliarias que no han encontrado ocupante. Así que indicó que difícilmente con la población actual del país se podrá sobrevivir. “Se tienen que buscar otras medidas, residencias pasivas, apertura económica al cien por ciento, medidas por absorvir estos metros cuadrados”, afirmó.

Fuente:

Diari d’Andorra