LUIS ALONSO, ARQUITECTO, entrevista en Andorra

“Me considero un donante de ideas”

 

Un ‘crack’ discreto que reivindica el papel de los arquitectos en la sociedad. 57 años. Desde el 1978 ha acumulado más trabajo y prestigio que fama, superando sin quemarse la época de los arquitectos estrella. Hoy a las 19 h hace una conferencia a MoraBanc.

La conversión en centro comercial de la plaza de Las Arenas lo hizo famoso?

Una de las máximas que siempre me he impuesto en este oficio es la humildad. A Las Arenas estaba previsto que, en el mejor de los casos, el primer año tuvieran 5 millones de visitantes y han tenido 10, y el arquitecto quizás debe de tener algo a ver. Esta es mi satisfacción personal.

Viene a menudo por aquí?

Y tanto, sobre todo a esquiar.

Y qué impresión tiene del urbanismo que ve?

Buena. Aquí habéis utilizado bastante bien la imaginación, que es la única energía inagotable, para poder construir todo y las dificultades evidentes que plantea el territorio.

No comparte aquello que dicen algunos que nos hemos cargado el país y ya no se ven las montañas.

La arquitectura andorrana tiene un nivel alto, como la catalana. El que sí es cierto es que teniendo como tenéis mucha carencia de terreno edificable hay soluciones que no se están aplicando.

Por ejemplo.

El aprovechamiento del subsuelo en las edificaciones y perder el miedo a la altura, y en esto la culpa la tiene Paul Newman.

Paul Newman?

Hizo aquella película El coloso en llamas y la gente cogió miedo a vivir en edificios altos. No hay ningún problema en los edificios altos, al contrario, te permiten ganar espacio para poder hacer parques y otras zonas. La gente lo vincula a la especulación y se equivoca.

Le tocará hacer la villa olímpica de los juegos de Rio 2016.

Lo haremos siguiendo el modelo de Barcelona, pensando sobre todo en el uso posterior.

Y tiene despacho en Bogotá, Nueva York, Chile, Dubai…

Cuando en 2006 empezamos a trabajar al exterior, algunos me criticaron. Ahora, el 92 por ciento de nuestra facturación la hacemos afuera. Asesoramos gobiernos y ayuntamientos. Yo me considero un donante de ideas.

Admite responsabilidad de los arquitectos en la crisis del totxo?

La abundancia narcotitza. No creo que seamos responsables pero no fuimos capaces de crear un modelo para avanzar y seguimos repitiendo el que estaba funcionando.

Dígame un edificio que lo deje con la boca abierta y una animalada.

El interior del museo Guggenheim de Lloyd Wright, me emociona. Y animalada, la Ciutat de las Artes de Valencia, de Santiago Calatrava. 

Aquí nos gastamos 3 millones de euros en un Gehry y al final no lo vamos ni empezar.

 

Ha habido mucho provincianismo en este tema, en toda la península Ibérica. No estoy de acuerdo con esta arquitectura de circo.

Nuestro presidente del Gobierno, Toni Martí, es arquitecto.

 

Los arquitectos dejamos huella. Por ejemplo, una pareja se podría separar según como esté diseñada casa suya. Intervenimos en la forma de convivir.

Fuente:

Diari d’Andorra