La mayoría de comunes sitúa la cesión de suelo para construir al 5%

Los comunes coinciden a fijar el nuevo porcentaje y sólo Andorra la Vieja y Santo Julià están pendientes de decidir qué harán

El 5%. Este será el porcentaje de cesión obligàtoria en suelo urbano consolidado que aplicarán la mayoría de comunes un golpe estén en vigor los cambios establecidos en la Ley del suelo (un golpe se publique al BOPA, los comunes tienen un mes para aprobarlo).

Así lo anunció ayer el cónsul mayor de Canillo, Josep Mandicó, en la rueda de prensa posterior a la reunión de cónsules que se celebró en la misma parroquia. Después de que todos los comunes hicieran sus valoraciones a la hora de decidir todos van coincidir. “No ha sido un acuerdo global, sino que cada cual ha hecho su evaluación interna y ha dado la casualidad que nos hemos encontrado al 5%”, manifestó Mandicó, que anunció, también, que sólo Andorra la Vieja y Santo Julià de Lòria están pendientes, ahora mismo, de decidir qué hacen. “No han entrado a valorar si quieren rebajar hasta el 0 o se quedarán al 5”, explicó el cónsul canillenc.

En cuanto al resto, Encamp y Canillo rebajan del 10 al 5%, Massana y Escaldas-Engordany del 15 al 5% y por último Ordino, se mantiene al 5% que ya tenía. El cónsul mayor de Encamp, Jordi Mas, que compareció junto a Mandicó como portavoces de la reunión, indicó que en el caso de su parroquia “decidimos de acuerdo con las disposiciones que con el 5% ya podíamos hacer una aportación importante, puesto que tampoco hay mucho terreno de suelo urbano consolidado porque tenga un efecto mayor”. Y es que por encima de todo recordó que el objetivo era reactivar la construcción. “La finalidad era incentivar los propietarios que tuvieran terreno consolidado a hacer algún proyecto, puesto que la situación es complicada y este cambio puede ser un factor importante”, expuso el cónsul de Encamp.

Consecuencias

Jordi Mas remarcó que a la hora de hacer los cambios se han tenido que tener en cuenta los planes urbanísticos de cada parroquia y la cantidad de terreno consolidado del cual se dispone. “Es el factor más determinante para decidir si se puede rebajar y si realmente se puede favorecer la construcción”, comentó el cónsul encampadà, que añadió que entre los cálculos hechos también se miró qué posibilidades de proyectos podrían entrar, teniendo en cuenta que el plazo es limitado a nuevo meses. “No sabemos exactamente si entrarán muchos”, indicó Mas. Su homólogo canillec también reconoció que “no tenemos demasiadas demandas de grandes proyectos a la parroquia”.

A pesar de estas perspectivas, desde el sector de la construcción las primeras reacciones al anuncio de los cónsules fueron positivas. El gerente de la Asociación de Contratistas de Obra, (Acoda), Víctor Filloy, agradeció la medida: “el único que podemos hacer es aplaudir el esfuerzo de los comunes por la rebaja porque tenemos que entender que cada cual tiene una situación particular.” Con todo, puntualizó que “nos habría gustado que la rebaja hubiera sido más aguda”, y añadió que será “una pequeña aportación a la serie de medidas que se plantearon desde el sector para evitar que continuara la bajada”. Unas medidas que cree que se tendrían que haber aplicado de manera conjunta, y no una por una y tan serparadas en el tiempo, puesto que esto perjudica los efectos positivos que habrían podido tener a corto plazo.

Una opinión parecida expresó el presidente del AGIA, Joan Carles Camp. “Vemos con muy buenos ojos todo el que sea dinamizar la economía y la rebaja está bastante bien”, comentó. Aún así remarcó que lo entienden tan sólo “como medida provisional” y que “nos preocupa el que puede pasar a posteriori”. Y es que Camp recordó que “si no somos capaces de construir los metros cuadrados que tenemos hoy y los que se puedan producir a partir de ahora haríamos un flaco favor en el país”. El responsable del AGIA, pero, no entró a valorar si hubiera sido más conveniente eliminar completamente la cesión obligatoria en suelo urbano consolidado.

Fuente:

Diari d’Andorra