España activa las negociaciones para aprobar el CDI

Martí arranca el compromiso del presidente español de iniciar de inmediato “y al más alto nivel” la negociación para firmar el convenio

Toni Martí era un hombre notablemente satisfecho ayer justo en su punto del mediodía. O, al menos, lo parecía.

Después de un encuentro de casi una hora, a solas, con el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, Martí anunciaba tener “el compromiso” –y la autorización de hacerlo público– del ejecutivo de Madrid que las negociaciones para cerrar un convenio de no doble imposición (CDI) con España se iniciarán “de inmediato y al más alto nivel”. Parecía claro que las conversaciones para tratar del mencionado acuerdo no se podían dilatar paso mucho. Pero visto como de cofoi estaba Martí (y viendo también las reacciones de dos de las personas que lo acompañaban: la cabeza de gabinete, Esteve Vidal, y el embajador en España, Jaume Gaytan), parecía claro que el Gobierno temía que Madrid, viendo otros problemas que tiene, no se estaría para CDI con Andorra. No fue así. Y, de entrada, será desde Presidencia mismo del ejecutivo que lidera Rajoy que se pondrán las bases para la negociación. Eso sí, no hay ni calendario ni fecha hipotética para rubricarse. El más importante: que en la relación bilateral España sitúa como “prioridad” la negociación del convenio.

Gran satisfacción

Martí se mostró muy contento del desarrollo del encuentro. De entrada, porque duró algo más del previsto. De salida, por el supuesto resultado de la conversación. La parte española declinó hacer cualquier manifestación al respecto del contenido de la reunión. Y dejó toda la responsabilidad valorativa a una cabeza del Gobierno que habló de “gran satisfacción” por el desarrollo de la cita, que prácticamente estaba pedida desde que Rajoy puso los pies a la Moncloa. Las reformas que está llevando a cabo el Principado y, en general, las medidas que los dos gabinetes ministeriales van adoptador para intentar torear la crisis fueron el eje central del diálogo. O así lo vendió Martí. La cabeza de Gobierno recordó que “debemos de ser de los pocos estados del mundo” que están afrontando, a su parecer, una reforma estructural tan global. “Esto lo ha valorado muchísimo” el presidente español, a quien se le expuso desde la aprobación de la ley de inversión extranjera y apertura económica hasta la cercana y no tan cercana entrada en vigor del IGI y el IRPF. 

Pero si en algo puso el cuerno Martí –y costó sacarlo de aquí– fue en el CDI. Que Rajoy aceptara que sean los propios servicios de la Presidencia espa­ñola (“después ya veremos quién lo acaba culminante”, aclaró el máximo responsable del ejecutivo andorrano) los que pongan en marcha la negociación sobre el convenio de no doble imposición “es una manera de ver que vamos por el buen camino”. Por lo cual el encuentro habría sido “extremamente provechosa” porque sirvió para trasladar credibilidad, según Martí, al gobierno español. Durante las próximas semanas, aseguró la cabeza del ejecutivo, se fijará el calendario de la negociación. Martí no quiso aclarar si el acuerdo rubricado con Francia servirá de modelo. Y menos todavía cuando desde algunos frentes y por algunos aspectos se cuestiona.

Trilateral y Unión Europea

Preguntado por si se puso encima de la mesa la necesidad de hacer alguna modificación en algún acuerdo bilateral o en el trilateral, Martí admitió que en este último hay aspectos que “tienen que ser más ágiles” para los ciudadanos andorranos que están viviendo en España. Pero aseguró que con la apertura económica que se está diseñando muchos de estos aspectos tendrían que quedar superados. La cabeza del ejecutivo también afirmó que tanto España como Francia, desde “la comisión permanente en Bruselas”, están ayudando a hacer más fácil el proceso de acercamiento a la Unión Europea (UE).

SER VALIENDO PARA NO SER IRRESPONSABLE

“Hoy en día, para hacer política se tiene que ser muy valiente. No es el mejor momento para hacer política”, reflexionó ayer Toni Martí mientras recordaba la conversación que acababa de mantener con Mariano Rajoy y que, en buena parte, giró al tumbo de la situación coyuntural de crisis. Martí habría escuchado todo el que Rajoy le quiso explicar (aunque más bien, la situación fue a la inversa) pero en ningún caso “no juzgo” las decisiones que se están adoptando desde Madrid. Y, entre otras cosas, no lo hizo, justamente, por aquello que decía del momento complejo para dedicarse a la cosa pública. Especialmente, a gobernar un Estado sea de la dimensión que sea. “Para hacer política hoy se tienen que tomar decisiones valientes, responsables, y si no se hace esto, y digámoslo así, es de irresponsables”, concluyó Martí.

Fuente:

Diari d’Andorra