La avenida Carlemany de Andorra será para peatones a partir del año próximo

El objetivo es que el cierre, que será total y con accesos puntuales para los hoteles o para carga y descarga, pueda ser una realidad durante el año próximo, y al 2015 se termine la unificación del pavimento de toda la calle.

Los cónsules de Escaldas-Engordany han presentado este lunes el proyecto para hacer para peatones la avenida Carlemany, entre la calle de la Unión y la avenida de las Escuelas.

Los cónsules de Escaldas-Engordany, Trini Marín y Marc Calvet, han anunciado la intención de cerrar el tránsito a la avenida Carlemany, con el objetivo que la acción sirva para revitalizar el tejido comercial y sea un “proyecto de futuro y un beneficio, no sólo para la parroquia sino para todo el país”, tal como lo ha definido Marín. La intención es hacer para peatones un tramo de unos 750 metros, entre la calle de la Unión y la avenida de las Escuelas, y convertirlo en “una gran acera que los comerciantes se puedan hacer suya y puedan instalar sus terrazas”, según ha indicado el cónsul menor. En este sentido, en un primer momento se adquirirán nuevos elementos de mobiliario urbano para embellecer la zona, y de cara al 2015 se invertirá un millón de euros para retirar el asfalto y pavimentarlo con el mismo material que las actuales aceras porque quede unificado. Los cónsules han asegurado que todos los estudios hechos hasta la fecha concluyen que es viable hacer el cierre, porque desde que se suprimió un sentido de circulación el tránsito ha disminuido mucho hasta llegar a los 7.000 vehículos diarios, que tendrán que transitar por las calles paralelas. En este sentido, este mismo lunes desde el Común se ha mandado una carta a Movilidad haciendo la demanda, y será la Mesa de Movilidad la que decida qué modificaciones de tránsito hay que hacer, puesto que quizás se tendrá que cambiar el sentido de circulación de alguno de las calles paralelas, o de los perpendiculares, por los cuales se seguirá cruzando la avenida. Un golpe se tomen todas las decisiones, el objetivo de los cónsules de escaldes es cerrar el tránsito “el más bien posible”. Marc Calvet ha asegurado que se ha hablado con la mayoría de comerciantes de la avenida, y que casi todos están de acuerdo y se muestran entusiasmados por la decisión, a pesar de que hay que tienen reticencias “porque todos los cambios crean dudas”. Calvet ha añadido que de ahora en adelante quieren trabajar conjuntamente con los comerciantes a la hora de hacer la enbellecimiento de la avenida, y que el ideal seria poder tener un portavoz que los representara a todos. Los cónsules también han informado al Común de Andorra la Vieja sobre la decisión, y consideran que sería bueno que fuera un proyecto conjunto y que también se pudiera cerrar la avenida Meritxell. De todas maneras, han reconocido que en Andorra la Vieja ‘es más complicado’, porque la red comercial es más amplia y tienen que trabajar para favorecer muchas zonas comerciales de la parroquia. Del mismo modo, también se ha tratado la cuestión con la Cámara de comercio. El cónsul menor también ha explicado que por una cuestión de movilidad y de las dimensiones de la calle, el cierre no se ha podido extender hasta la avenida Copríncep de Gaulle, pero se ha mostrado optimista por el hecho que esta zona se está especializando en establecimientos de restauración. En cuanto a la parte alta de la avenida, Calvet ha dicho que el próximo año también se terminará el último tramo que queda para remodelar, y que este año se pospuso por cuestiones presupuestarias.

Fuente:

Diari d’Andorra