Entre 5 y 10 años para amortizar la inversión en el parque de animales de Naturlandia

Un lobo y una osa serán las mascotas de la instalación y su nombre se escogerá a través de un concurso en el que participan 200 alumnos de la parroquia

 Entre 5 y 10 años para amortizar la inversión

Un lobo y una osa serán las mascotas de la instalación y su nombre se escogerá a través de un concurso en el que participan 200 alumnos de la parroquia

 

El parque de animales de Naturlandia inaugurará el próximo 4 de junio con unas expectativas “muy positivas” en cuanto a la afluencia de visitantes.

 

Según explicó la cónsul mayor de Sant Julia de Loria, Montserrat Gil, con relación a los estudios que se han hecho y comparando la instalación con otros similares, se estima que se pueda llegar a los 2.000 visitantes diarios en temporada alta. Esta cifra permitiría amortizar la inversión que se ha hecho en el parque de animales en un plazo de entre cinco y diez años como máximo. Gil, que no detalló cuál ha sido la inversión total, explicó que “es importante valorar el esfuerzo en cuanto a inversión”, y añadió que “estamos contentos del gasto que se ha desarrollado y de la gestión que se ha hecho. Esperamos que venga mucha gente para que lo podamos recuperar “.

    Sin embargo, la cónsul dejó claro que la voluntad es “llenar las cuatro temporadas del año”. Para conseguirlo, las visitas de escolares y la casa de colonias que se hará en el campo base jugarán un papel importante. “Será un complemento más y nos permitirá que las escuelas puedan hacer estancias más largas”, indicó. De hecho, ya se tiene la confirmación de la visita de 140 niños de escuelas del país que irán al parque durante el mes de junio para celebrar el fin de curso. Además, también se han hecho contactos fuera del Principado para captar clientes de escuelas catalanas y francesas.

 

Nuevas mascotas

Desde Naturlandia se tiene claro que la mayor parte de visitantes responden a un público familiar ya escolares. Es por ello que a la hora de crear las dos mascotas que se utilizarán como imagen del parque se buscó el lado más pedagógico, según explicó ayer en una rueda de prensa la directora del departamento educativo y pedagógico, Laura García. Finalmente, se escogió un lobo y una osa porque simbolizan un par de las especies que convivirán en la instalación. Una vez conseguidos los personajes, para elegir los nombres se ha optado por implicar a los niños de la parroquia. Así, las últimas semanas unos 200 alumnos de primer ciclo de los tres sistemas educativos han trabajado las propuestas y hoy cada centro en presentará tres para cada animal. Los dieciocho nombres propuestos, un comité pedagógico del parque escogerá uno por sistema educativo de forma que sólo queden tres opciones para cada mascota. La decisión final dependerá de las votaciones que haga la gente a través de la página de Facebook del ecoparque hasta el 3 de junio, porque al día siguiente, cuando se inauguren las instalaciones, se puedan dar a conocer los nombres definitivos . Tal y como se explicó ayer, el día de la inauguración se hará una fiesta infantil donde participarán los niños de las escuelas de San Julián que han tomado parte en el proceso.

    En cuanto a los animales, en la tarde llegaron los osos procedentes de Cantabria. Gil recordó que su entrada al parque se ha visto retrasada por las condiciones meteorológicas, que impidieron hacer antes el traslado.

 

Circuito cultural

El parque de animales y los centros de interpretación que permitirán conocer de primera mano cuál ha sido la evolución de especies como el lobo o el oso en Andorra y el Pirineo se complementarán, también, con un circuito de carácter más cultural a través del bosque de la Rabassa. Los alumnos mayores de la escuela de arte de la parroquia han creado hasta doce piezas de hierro en las que se representan diferentes oficios que se habían llevado a cabo en el bosque. “Hay una historia alrededor del bosque de la Rabassa que mucha gente desconoce”, remarcó Montserrat Gil. Así, los visitantes podrán recordar antiguos oficios como el de leñador, pastor o contrabandista. Gil añadió que también habrá un recuerdo para los viajes y excursiones que hace años llevaban un número importante de visitantes a conocer la zona de Conangle.

Fuente:

Diari d’Andorra