Media docena de grupos se interesan por gestionar el casino

Media docena de grupos empresariales sondean la posibilidad de aterrizar en el Principado

Media docena de grupos empresariales están sondeando la posibilidad de participar en un eventual concurso para conseguir la concesión del casino que el proyecto de ley del juego de azar, en trámite parlamentario, prevé. 

 

Por ahora, las firmas internacionales dedicadas al ocio y el juego sólo estarían elaborando sus propios estudios internos de viabilidad, al tiempo que a través de varios intermediarios han hecho llegar su interés en el Gobierno. Algunos de los grupos podrían incluso buscar alianzas con empresarios andorranos, ya fuera para tener más fuerza en el hipotético concurso, ya fuera por una cuestión logística. Por ejemplo, hay que buscar el lugar donde ubicar el equipamiento lúdico. 

     El marco normativo que aixoplugarà legalmente el casino y que debe regular el conjunto de los juegos de azar está en una fase inicial en el Consejo. Después de que se admitiera a trámite parlamentario a finales del mes de mayo, en principio a mediados de este mes las formaciones políticas deberán presentar las enmiendas que crean oportunas. El calendario electoral aprieta y aún más lo hará el presupuesto cuando entre a trámite, y no está claro que este proyecto de ley acabe viendo la luz. Pero eso no quita que los operadores del sector del juego hayan extendido sus tentáculos. Y estudien el marco en que probablemente, aunque pueda haber algunas modificaciones, deberían moverse. Fuentes del sector han reconocido que el Principado siempre ha levantado expectación como plaza para el ocio del juego, pero que la falta de una regulación había impedido cualquier iniciativa que desde hace décadas y esporádicamente se ha ido trasladando a los mandatarios gubernamentales . 

 

Negocio en retroceso en Europa 

Habrá propuestas si hay marco normativo? Las fuentes consultadas aseguran que sí. Pero lejos de lo que habría sido décadas atrás e impulsando instalaciones de poca envergadura. El juego, los casinos, según las fuentes, ya no es el negocio que había sido. Y menos aún en el entorno europeo. Las grandes firmas del sector están derivando sus inversiones fuertes en el sureste asiático. Los chinos son grandes jugadores. También en Macao están desembarcando potentes grupos del juego de azar. En el Principado, como mínimo han enviado inputs seis grupos: tres de españoles, uno de austríaco, uno francés y otro de estadounidense. 

     Los catalanes Grupo Perelada y Cirsa y el madrileño Grupo R. Franco serían tres de las opciones que estarían sondeando el mercado andorrano. De hecho, poco o mucho, siempre han tenido contactos con el Principado. Especialmente, la empresa que gestiona los casinos de Perelada, Barcelona y Tarragona, entre otros, y que lidera la familia Suqué-Mateu. La esposa del patriarca Artur Suqué es Carmen Mateu, hija del exalcalde de Barcelona y hombre con claras influencias económicas en la Andorra del segundo tercio del siglo pasado Miquel Mateu. El Grupo R. Franco y Cirsa, salvando las distancias, han vivido una especie de historia paralela. Fruto del trabajo y el acierto de varios hermanos (Jesús y Joaquín Franco Muñoz en el caso de la madrileña, y los Lao, ahora ya separados y con Manuel al frente del proyecto Terrassa), unos y otros convirtieron en proyectos intercontinentales del juego la fabricación de las máquinas recreativas con premio. O dicho de otro modo: las máquinas tragaperras. Casinos de Austria, el Groupe Partouche-que ya en su día puso un pie y medio en Escaldes y acabó pleiteando con el común- y un grupo americano que podría llegar de la mano de un empresario catalán residente en aquel continente son otras alternativas que fuentes conocedoras del sector han explicado que de una manera u otra han estado en contacto con el Principado para analizar la posibilidad de licitar en un eventual concurso. 

 

emplazamientos 

Las mismas fuentes han explicado que ninguno de los grupos no se plantearía hacer un gran desembarco en el Principado. Justamente, una de las ramas que más negocio deja son las máquinas escurabutxaca, la presencia de las cuales el proyecto de ley que se está tramitando en el Consejo limita fuerza. Algunos de los grupos están trabajando en planes de negocios. Según las fuentes, al menos en una primera fase, un casino en el Principado permitiría conseguir unos beneficios anuales en torno a tres millones. La inversión que podrían hacer en instalaciones no superaría, según las fuentes, los cinco millones de euros. Algunas de las firmas o sus representantes o delegados habrían estudiado posibles ubicaciones: desde un local que todavía hay en Caldea de unos 4.000 metros cuadrados que parecerían suficientes para una primera fase de desarrollo del negocio a consultar con el empresario ruso que hace unos meses adquirió al obispado de Urgell unos terrenos en la zona de la Borda Nueva de la capital con la intención inicial de hacer un parque acuático cubierto, hasta la posibilidad de encajar el casino en alguna área comercial ligada a un proyecto hotelero de Andorra la Vella.

Fuente:

Diari d’Andorra