El director del Thyssen sostiene que en tres años tendrá eco internacional

Guillo Cervera confía dotar el proyecto de “singularidad” para “ponernos al mapa” entre los museos y centros artísticos de todas partes

“Trabajo pensando en un espacio singular y esta será la fuerza del Museo” Carmen *Thyssen Andor­ra.

Guillo Cervera, director del equipamiento que se ubicará en el antiguo hotel Valira, en lo alto de Escaldas, considera necesario un plazo de “tres o cuatro años” porque el espacio esté plenamente consolidado y, a la vez, integrado y reconocido por los museos internacionales. El que resume como “ponernos al mapa” del arte. 

El espacio se nutrirá fundamentalmente de la colección personal de la baronesa, que supera ampliamente el millar de cuadros y que nutre también el museo abierto en Málaga y las exposiciones del espacio en Sant Feliu de Guíxols, además de doscientas teles, aproximadamente, que están cedidas al Thyssen de Madrid. Lugares de donde podrían proceder las piezas que se muestren en el país. Con la previsión que a menudo las muestras se completen con obras cedidas por museos y colecciones internacionales, en función de la temática de cada exposición en particular. Pero esto será en una segunda fase, puntualiza Cervera, porque en estos primeros años de consolidación el trabajo primordial será el de ponerse al mapa, obtener un eco internacional. Para los visitantes y para el mundo del arte. “Que un museo te ceda una obra no es tan evidente, hay pasos a seguir, necesitas consolidar tu espacio”, recuerda el director del proyectado centre *escaldenc. 

En esta tarea de consolidación influirán las exposiciones que se hagan, que calcula en cuatro o cinco –la duración es un aspecto a decidir, pero será previsiblemente extensa–, pero también contarán las actividades que se organicen. En este sentido, el museo contará con un Espacio EducaThyssen donde habrá propuestas relacionadas con el arte y la cultura para los niños.

Algunos frutos

El museo, a pesar de estar todavía a las *beceroles y con un trabajazo por adelantado, ya ha empezado a generar algunos frutos dentro del país, asegura, en referencia con la ubicación elegida, a la parte alta *escaldenca: “Pensamos que es una zona que sufrirá una expansión muy importante; había sido muy deprimida durante largo tiempo pero ahora se han instalado diferentes puntos culturalmente interesante y me consta que alrededor ya se está generando movimiento comercial.” El Museo Carmen Thyssen Andor­ra contribuirá a animar todavía más las perspectivas. 

“Finalmente, se trata de ayudar a renovar aquel espacio tan guapo con un museo que mantendrá la línea expositiva de todo el que hace ella”, asegura, con referencia a la baronesa Thyssen y los diversos centros por donde se despliega su colección. 

El edificio en si, el antiguo hotel Valira, “con toda la historia que tiene detrás, nos pareció muy interesante para nuestro proyecto: la cultura siempre pide cultura, siempre genera esta simbiosis”, concluye.

CUATRO MESES DE OBRAS PARA ADECUAR El ESPACIO MUSEÍSTICO

En diciembre, como muy tarde, el febrero del año próximo se inaugurará la primera exposición. Unas fechas que encara no pueden ser más concretas, puntualiza el director del futuro museo, porque todo depende del ritmo al cual avancen las obras. Hoy por hoy, recuerda, el edificio se está rehaciendo íntegramente, una reforma que tiene que estar ya muy avanzada para permitir que se inicien las obras de adecuación del espacio museístico. Unos trabajos que Cervera estima que se alargarían durante cuatro meses aproximadamente. Por lo tanto, advierte, apuntar una fecha muy precisa para la apertura sería muy precipitado de momento. 

La primera muestra traerá al país teles de los grandes maestros de la pintura de los siglos XIX y XX. De momento, nada más no trasciende sobre la nómina de artistas que formarían parte. “Es mejor no dar muchas pistas previas o se pierde la magia”, argumenta Cervera inicialmente por, a continuación, continuar explicando que la selección de los cuadros es una tarea compleja, no sólo en cuanto al discurso que se quiere imprimir a la exposición, sino por la agenda misma de cada una de las piezas, es decir, si tiene que formar parte o no otras exhibiciones, entre otros detalles a tener en cuenta. En estas tareas participan, indicó, se técnicos y responsables de los diferentes espacios que alojan la colección Carmen Thyssen.

Fuente:

Diari d’Andorra