El Instituto Marqués mantiene el interés para instalar una clínica en el Principado

El proyecto se tiene que desarrollar en un mes y medio, y entre Gobierno y el grupo de DA

El Instituto Marqués de fertilidad mantiene la apuesta para abrir una delegación en Andorra. El proyecto queda ahora a cargo del dibujo definitivo y de la decisión de Gobierno y DA.

La visita de Toni Martí al Instituto Marqués el lunes de la semana pasada tuvo unos efectos positivos en la polémica sobre la instalación en Andorra de la clínica de fertilidad. El centro reafirmó la voluntad de situar una delegación en el Principado y, según fuentes cercanas al caso, incidió que eran los primeros interesados en que exista una legislación que establezca cuáles son las prácticas aceptables. El Instituto confía, según las mismas fuentes, que se establezca un marco similar al de España y quisieron dejar claro que en ningún momento tuvieron intención de situar en Andorra un espacio donde se hicieran prácticas que no están aceptadas en los países del entorno.

Al encuentro se ha acordado que se redactará un proyecto en un plazo de un mes y medio. En este texto se tiene que incluir cuáles son las prácticas de fecundación que están previstas, cuáles serán las instalaciones que se requerirán y qué otros aspectos importantes tendrá el proyecto. El proyecto se redactará conjuntamente con personal del ejecutivo andorrano porque se pueda ir adecuando al futuro marco legal que se espera que se apruebe. A nivel de plazos se calculaba que haría falta aproximadamente un año y medio para desarrollar todas las instalaciones del Instituto Marqués a Soldáis. Este plazo sería suficiente porque se haya ratificado el convenio de Oviedo sobre biomedicina y también porque se hayan desarrollado las legislaciones que tienen que regular las prácticas de fecundidad y fertilidad en Andorra.

Fuentes cercanas a los demócratas incidieron en que el grupo parlamentario no se opone directamente al proyecto del Instituto Marqués, sino que se niega que se permita la instalación sin que haya un marco regulador previo. Consideran que ha habido experiencias anteriores en qué haber permitido prácticas en Andorra que no están homologadas a la Unión Europea ha acabado suponiendo un problema para el Principado con Bruselas o con los países vecinos. Este posicionamiento hace que la redacción del proyecto de la clínica de fecundidad sea clave porque el grupo parlamentario y Gobierno se tendrán que mojar respecto a si el escenario legal que se acuerde aprobar es suficiente para el proyecto que se presente.

Fuente:

Diari d’Andorra