El terreno para construir se dobla en 2015

La superficie autorizada para obra crece un 128% respecto al 2014, aunque sigue lejos de los niveles de antes de la crisis

El sector de la construcción repuntó en 2015. Sin embargo sigue muy lejos de la época álgida. La superficie total autorizada para la construcción de edificios de nueva planta durante el año 2015 aumentó un 128% respecto al 2014, hasta los 45.350 metros cuadrados, tal y como hizo público ayer el departamento de Estadística. Un incremento muy notable, pero que como los mismos expertos hacen notar todavía está a mucha distancia de los por ejemplo 111.000 de 2006. O del récord de 2004, cuando se llegó a los 605.751 metros cuadrados. Las cifras del año pasado se explican principalmente por la subida de las viviendas plurifamiliares en Sant Julià de Lòria.
Jordi Galobardas, presidente del Colegio de Agentes y Gestores Inmobiliarios de Andorra (AGIA), soslaya un discurso triunfalista: “Si hay una o dos promociones urbanísticas importantes se distorsiona la estadística. La mejora respecto al 2015 es evidente, pero estamos lejos de poder lanzar las campanas al vuelo. “Desde la Asociación de Contratistas de Obras (Acoda), el portavoz y gerente, Víctor Filloy, recuerda además que los datos” son de superficie proyectada, que no quiere decir que se acaben ejecutando “. Filloy, sin embargo, cree que “es una buena noticia”, ya que “refleja que al menos el año pasado se despertó un poco el interés por sacar adelante obra nueva”. Uno de los motivos que explicarían el incremento, a su juicio, es que “la economía interna del país está mejorando”. “Si hay interés por hacer obra nueva es que la confianza en el país se está recuperando”, valora.
A pesar del aumento de metros cuadrados, el número de permisos otorgados disminuyó el año pasado. De los 34 de 2014 se pasó a los 29. Por tipología de las construcciones, la gran diferencia radica en las viviendas plurifamiliares. Todos sólo compensaron la caída de las otras dos modalidades, chalets en un 2,9% y otros en un 13,3%, y son la causa de la subida. En concreto pasaron los 5.616 metros cuadrados en 2014 a 32.026 el año pasado, un 470% más. Por Galobardas, el dato debe tomarse con cautela y recuerda que se produjo una situación similar de “distorsión cuando se aprobó el proyecto de la Cabeca” en Encamp.
Por parroquias, San Julián es la que absorbe casi la mitad del pastel. De los 45.350 metros cuadrados autorizados, 21.847 fueron a Laurèdia. El aumento respecto al año pasado es de un 624%. También Encamp y Andorra la Vella experimentan un aumento significativo, del 286% y 217%, respectivamente, aunque el volumen total que autorizaron es mucho menor: entre las dos parroquias, 13.973. En cambio, la superficie autorizada en Canillo queda en unos residuales 169 metros cuadrados, y en la Massana únicamente se dio el visto bueno a 647.

Menos cesión
Por otra parte, desde el Acoda se reitera la petición al ejecutivo de reducir la cesión de terreno que se debe hacer a los comunes cuando se quiere ejecutar obra nueva. “Nos encontramos con comunes que obligan a ceder el 15% del terreno, que es una cantidad muy significativa”, valora Filloy, que cita el caso de Ordino. La propuesta de la entidad pasaría por rebajarlo a un 5%, una cantidad más asumible. El alto volumen de terreno que hay que ceder, además, cree que “puede que frene algún privado a la hora de hacer una inversión”, al tiempo que revela que “en muchos de estos comunes que piden un 15% no les entra ningún proyecto “. Finalmente, pide “homogeneizar” la cifra entre las parroquias para evitar que haya diferencias y agravios comparativos de unas respecto de las otras.

fuente:

Diario de Andorra