La normativa urbanística separará la zona residencial de la industrial

El común modifica el plan de usos para definir las actividades que se pueden realizar en cada área

El común de la Massana aprobó ayer modificar las normas urbanísticas del plan de ordenación y urbanismo parroquial (POUP) para especificar el plan de usos de cada área y, así, permitir que las zonas habitadas estén separadas de las industriales, entre otros medidas. La consejera de Urbanismo, Olga Molné, relató durante el consejo que los usos que la parroquia tiene “actualmente no regulaban de forma concreta la coexistencia de diferentes actividades en una misma parcela o edificio”. Por ello, Molné destacó que esta situación “implicaba incidencias negativas”, especialmente en las zonas de vivienda. El cónsul Massana, David Baró, añadió que la normativa actual “genera dudas, podía dar juego a la interpretación”, mientras que con las nuevas modificaciones de los usos “se ha aclarado para que haya una mejor comprensión”.
En este contexto, se han realizado tres modificaciones. En primer lugar, se distingue entre los usos de la industria compatible, agrupada y la separada por distanciarse la de la zona habitada. “Con ello las industrias que son más ruidosas o contaminantes quedan más separadas de los núcleos residenciales”, precisó Molné. Otra de las novedades es que el común ha analizado los usos que se dan en cada zona y ha decidido apartar las actividades más ruidosas de las áreas residenciales. La tercera modificación es que se establecen en qué lugares de un edificio se pueden realizar cada una de las actividades. Baró expuso que se trata de no poner un bar, un pub o un gimnasio en un tercer piso y que pueda molestar a los vecinos. “Lo que se ha querido es privilegiar un espacio residencial” apartado de la contaminación y el ruido, dijo Barón.

Fórmula volumétrica
También como novedad a partir de ahora se aplicará lo que se conoce como fórmula volumétrica a la hora de decidir el tamaño de una casa o inmueble que se quiere edificar. “En función del terreno, la orografía, se puede construir la casa de una forma, ocupando más espacio o más ancho”, puntualizó Barón.
La modificación del POUP prosperó con los votos de la mayoría y el consejero de la minoría, Albert Esteve, se abstuvo. Aunque remarcó que estaba de acuerdo con las modificaciones, expuso que no se le consultó el plan y no pudo hacer propuestas. “Siempre hemos tenido muy buena colaboración, pero en este caso lo he echado de menos”, dijo Esteban.
Precisamente, acogiéndose a esta fórmula volumétrica, el común votó por unanimidad no construir edificios altos y verticales en el centro de Arinsal. La idea es que haya casas “al estilo pueblo de montaña” para que crezca en anchura, pero no en verticalidad. “Queremos algo más armoniosa y estética en medio del pueblo de Arinsal”, precisó Barón.
Además, el común aprobó los créditos reconducidos de 2017, que ascienden a 505.624 euros, y designó Jaume Castells Salse como nuevo director de Vía Pública, Parques y Jardines, y Circulación.

LA CIFRA
300.000 euros. Aprobó ayer el común de la Massana destinar a 12 actividades deportivas con las que se persigue “desestacionalizar” el turismo. Por ello, diez de estas actividades se hacen en verano. “Es importante porque da vida a la parroquia”, dijo el cónsul, que agregó que con ello se quiere dinamizar el comercio y el turismo.

BARÓN AFIRMA QUE LAS DOS AVERÍAS EN TELECABINA ESTÁN EN LA NORMALIDAD
El cónsul de la Massana, David Baró, expuso que las dos averías que ha registrado recientemente el telecabina están dentro de la normalidad. En menos de un mes se han registrado dos incidencias en el widget que comunica la Massana con Pal-Arinsal. La primera tuvo lugar el 29 de enero y la segunda el pasado lunes. En ambos casos se trató de un problema eléctrico que provocó que el telecabina estuviera aproximadamente tres horas parado y la estación habilitó autobuses para los esquiadores. “Son cosas que pueden pasar, al final todo con máquinas, con piezas eléctricas, y puede fallar un día”, matizó ayer Baró. Además, destacó que estas incidencias forman parte del “pequeño porcentaje de averías que puede haber durante la explotación de un widget”. El cónsul también afirmó que “en todo caso la empresa está haciendo el mantenimiento”.
En otro contexto, Barón también explicó que se reunió con los monitores. “Estamos aquí para recibirlos y escuchar sus preocupaciones, pero es algo que se trata desde Ski Andorra”, precisó Barón. El cónsul, pero no detalló el contenido de la reunión ni las peticiones de los monitores. “No lo queremos politizar”, dijo.

 

Fuente:

Diario de Andorra