Los comunes reivindican la cesión económica para hacer equipamientos

Los comunes han reaccionado a las quejas que lanzó el Acoda la semana pasada contra la cesión económica del 15% para poder empezar a hacer cualquier obra nueva y se han afianzado en la tasa como una manera de poder dotar a las parroquias de equipamientos que necesitan todos los habitantes.
Ordino, Escaldes-Engordany y Andorra la Vella defienden mantenerla en su tipo máximo para así asegurarse de terrenos o dinero para poder sufragar las infraestructuras que necesita la parroquia. Marc Calvet, cónsul menor de Escaldes, explica el origen de la cesión económica y las consecuencias de eliminarla: “En un principio se creó para fomentar los espacios públicos que necesitan todas las parroquias para poder poner equipamientos nuevos. Se buscaba el terreno más que el importe económico pero si ahora el rebaixéssim, puede que no los podríamos pagar dentro de un tiempo. “De la misma opinión es José Ángel Mortés, cónsul mayor de Ordino:” Creemos que la cesión económica le da un valor añadido a la construcción, ya que este dinero se destinan a equipamientos que acaban revirtiendo en la ciudadanía. Nosotros queremos facilitar las cosas al sector pero sin perder la integridad de nuestra parroquia. ”
El cónsul menor de Escaldes recuerda que se plantearon rebajar la cesión “para las parcelas pequeñas de las zonas más urbanas pero luego pensamos en todos aquellos que ya habían edificado sus casas y que sí lo habían tenido que pagar entera. No nos parecía justo aplicar este trato discriminatorio y por eso la mantenemos igual para todos “. Desde Andorra la Vella informan que mantienen el impuesto al 15% aunque recuerdan que ya han anunciado públicamente que quieren revisar el porcentaje de cesión aunque no hay una decisión tomada al respecto.
Cuanto menos presión económica más posibilidad de inversión y, en el caso de la construcción, de poder hacer obra nueva hay, eso es lo que afirma David Baró, cónsul mayor de la Massana: “Nosotros la tenemos al mínimo para poder reactivar la economía y la construcción en la parroquia. Fue una de las promesas electorales que llevábamos en el programa y es de las primeras medidas que aplicamos. ”
Por su parte, Cerni Pol, presidente de la comisión de Urbanismo de Canillo, busca el punto medio: “Nosotros la tenemos al 10% y nos parece correcto. Somos conscientes de que si la bajáramos habría más construcción y, por tanto, más actividad económica, pero en la parroquia necesitamos mantener los equipamientos que tenemos. ”
Los comunes de Sant Julià de Lòria y de Encamp no han respondido a las demandas del Diario en este tema y no se pueden ofrecer datos.