Los vuelos comerciales se quintuplican

Este año se han realizado 134 operaciones, la mayoría de las cuales vinculadas a aviación ejecutiva, mientras que el 2016 fueron 27

El aeropuerto Andorra-La Seu, a pesar de que todavía no dispone de la autorización del ministerio de Fomento español para operar vuelos con el sistema de aproximación GPS, ha multiplicado por cinco, desde principio de año, las operaciones comerciales. Según explicó al Diario la directora de la infraestructura, Cristina Pastor, la mayoría de estos vuelos corresponden a aviación ejecutiva, es decir “privados que alquilan horas de vuelo o para hacer el servicio de aerotaxis, a pesar de que no lo preguntan el motivo lo deduzco, viajes de negocios o desplazamientos a competiciones deportivas”. Pastor también dijo que gran parte “son vuelos de gente que vive en Andorra y que va a algún destino, y vuelos que traen gente que tiene como destino Andorra”.
La directora se mostró “muy satisfecha” por el hecho de que “acabaremos el año con muchas operaciones de aviación ejecutiva cuando el año pasado lo cerramos con muy pocas”, y aseguró que “este aeropuerto con la aviación ejecutiva está funcionando y está creciendo, y estoy convencida que lo seguirá haciendo”.
Respecto a la totalidad de las operaciones realizadas desde comienzo del 2017, de enero a finales de septiembre, el número ha estado de 2.690, con una media de 300 vuelos mensuales. El año pasado, en el mismo periodo de tiempo, las operaciones realizadas al aeropuerto de Andorra habían sido 2.432. El 2016 se cerró con 3.586.
Se trata de, además de aviación comercial, de vuelos médicos, de transporte de órganos o de fumigaciones, y los que realizan las diferentes escuelas que trabajan al aeropuerto, la de ultraligeros y la de pilotos privados comerciales. “Un aeropuerto como este necesita cualquier tipo de actividad, cuanto más mejor, y tenemos margen de crecimiento en todas”, apuntó.

Todo preparado para la aduana
El incremento de vuelos comerciales, que se espera que aumente de golpe para que el aeropuerto reciba la autorización para operar con el sistema de aproximación GPS que facilitará los aterrizajes en situaciones de mala visibilidad y permitirá hacerlos fuera de horas de sol, está acelerando los preparativos para poner en marcha un servicio de aduana. Este es fundamental para poder operar vuelos de fuera del espacio Schengen de países como Gran Bretaña o Rusia. La infraestructura ya dispone del espacio para que la policía nacional haga el control de pasaportes y la guardia civil, el fiscal.
De momento no hay agentes destinados en la Seu d’Urgell para que se desplacen al aeropuerto cuando sea necesario, y la mayoría de vuelos provenientes de fuera del espacio Schengen aterrizan primero al de Lleida-Alguaire, que sí que tienen este servicio. Al aeropuerto lleidano, después de ser avisados con antelación, se desplazan agentes para hacer el control y el avión vuelve a elevarse para ir hasta la Seu. Según explicó Pastor, no es obligatorio hacer el control en Lleida y se puede hacer en cualquier aeropuerto cercano (Tolosa o Perpinyà) antes de aterrizar al de Andorra.
Por otro lado, y con la confianza de poder operar pronto con GPS, el aeropuerto lo tiene preparado todo para recibir aviones del tipo ATR42 con capacidad para 50 pasajeros. La plataforma de la infraestructura tiene pintadas tres posiciones para acoger tres aviones de estas características de manera simultánea. El hecho que la terminal tenga sólo una puerta –la misma de entrada y salida de pasajeros– sólo permite una operación, y de haber esta cantidad de aviones se tendría que hacer de forma escalonada. No se descarta una nueva terminal si la actividad lo requiriera.

Fuente. Diario de Andorra