El comú estrena un nuevo acceso para revitalizar Príncep Benlloch

Un nuevo ascensor enlaza la avenida con Prat de la Creu

El comú de Andorra la Vella puso en marcha ayer unas escaleras, un ascensor y una pasarela que unen la avenida Príncep Benlloch con la parte baja de la capital, concretamente con la rotonda de Tobira, punto donde se encuentran la calle Prat de la Creu y la Bajada del Molino. El proyecto se adjudicó en septiembre de 2016 y supone una mejora de la conexión entre estas vías a través del edificio La Quirola. “La parroquia tiene diferentes niveles y tenemos que facilitar al máximo la conexión”, apuntó la cónsul mayor de Andorra la Vella, Conxita Marsol.
La intervención ha tenido un coste de 600.000 euros y ha contado con un convenio con la familia Armengol, propietaria del aparcamiento sobre el que se levanta la estructura. Los trabajos se realizaron en dos fases desde el 2016; primero con la construcción de las escaleras y, posteriormente, con la instalación de la pasarela y del ascensor, que incluirá cámaras de videovigilancia. Marsol destacó que la proximidad de esta vía de acceso con el aparcamiento de la estación central, abierto recientemente, facilitará la llegada de gente en la parte alta de la ciudad por esta calle. “Esperamos que todo esto ayude a mejorar la funcionalidad de la avenida Príncep Benlloch”, remarcó la cónsul.
Sin embargo, Marsol admitió que a día de hoy Príncep Benlloch es una calle “descentralizado”. En este sentido, destacó que “el centro de Andorra la Vella ha cambiado y esto ha perjudicado esta zona” por una “tendencia natural” de concentración del comercio.

Plan de embellecimiento
El comú trabaja en un plan de embellecimiento para la avenida Príncep Benlloch ya que, según Marsol, se trata de un barrio “que tiene muchos años, las casas están muy cerca de la carretera y no hay aparcamientos ni parcelas  para hacerlas “. La cónsul recordó que hace tres semanas presentó el proyecto a los vecinos y propietarios y en septiembre se volverán a reunir. La propuesta final dependerá mucho de cómo quede “la circulación de la parroquia” porque “si tenemos que asegurar el doble sentido no se puede hacer gran cosa porque es una calle muy estrecha”, insistió Marsol, y esto hace imposible un ensanchamiento de las aceras. En esta línea, la cónsul puso el ejemplo de la avenida Meritxell, un vial más ancho que “permite ampliar un poco las aceras y mantener la doble circulación”. Por ello, cree que “lo ideal” sería un vial único, aunque también dijo que “la parroquia tiene las calles que tiene”, y añadió que “no podemos sobredimensionar el número de vehículos que pasan por la calle Ciudad de Valls “. Marsol comentó que el común está pendiente del estudio del fondo del valle que está llevando a cabo el Gobierno y en función de los “elementos acabaremos de tomar decisiones”, manifestó. En todo caso, la cónsul mayor explicó que el embellecimiento de la avenida Príncep Benlloch prevé un proyecto de iluminación.
Por otro lado, también recordó otros trabajos que el común impulsará para mejorar las conexiones en la capital, como la instalación de un ascensor en la calle Fiter i Rossell, “en la rampa que hay detrás, en la parte alta de la avenida Meritxell “, precisó Marsol. En cuanto a la mejora de acceso a la calle Ciudad de Valls, dijo que “no hay espacio para poner un ascensor” aunque se estudia ubicar “una cinta transportadora”, una propuesta que el común trasladará a vecinos.

Fuente:

Diario de Andorra