La AGIA carga contra los bancos

Jordi Galobardas acusa a las entidades bancarias de no cambiar el nombre de la propiedad para ahorrarse de pagar las tasas comunitarias

El presidente del Colegio de Agentes y Gestores Inmobiliarios de Andorra (AGIA), Jordi Galobardas, expresó su malestar con las entidades bancarias y alabó que la ley òmnibus, que el ejecutivo prevé presentar en dos semanas, afecte también los pisos que tienen en cartera. Según apunta, los bancos utilizan trucos para evitar el pago de ciertas tasas. “En muchos casos, en las casas y los pisos que tienen no les cambian el nombre del propietario, de forma que así se ahorran de pagar gastos como por ejemplo las tasas comunitarias. Esto sabemos que lo hacen y no puede continuar pasando”, denunció el presidente del AGIA, que también añadió que “estas prácticas no son buenas y se tendría que actuar en contra”.
La ley òmnibus promueve una serie de medidas para luchar contra la carencia de pisos de alquiler, una nueva legislación sobre la cual la AGIA se ha mostrado inquieta en varias intervenciones, aunque recientemente se han producido encuentros entre Galobardas y el ministro de Asuntos Sociales, Justicia e Interior, Xavier Espot, que es quien lo ha liderado para intentar encontrar puntos en común. “Finalmente nos reunimos con el ministro y nos explicó las líneas claves del proyecto, y hemos entendido que la tasa de pisos vacíos que se quiere implantar no es como pensábamos que sería al principio.” El temor del presidente del AGIA era que no respetara un tiempo “razonable”, antes no se declarara un inmueble vacío, y en consecuencia se le aplicara la tasa al propietario de forma inmediata. “Creemos que sería razonable un año de margen, puesto que los motivos para tenerlo vacío son muy variados y habría que entenderlos bien”, indicó Galobardas.

Excepciones a la tasa
El proyecto de ley prevé una serie de casos en los cuales a un piso vacío no se le cargará el impuesto. Entre otros, se establecerá la exención en las viviendas que estén en venta, a las segundas o terceras residencias o, incluso, a quién pueda demostrar que ha tenido que desplazarse por motivos fundamentados. En este sentido, Galobardas celebra estas excepciones porque “creemos que son importantes y necesarias. La gente normalmente no tiene pisos vacíos porque quiera sino porque, por ejemplo, cuesta mucho más vender una casa grande que no un piso pequeño en el centro. Es por eso que pedimos este margen de un año”. Por todo ello, el presidente del AGIA destaca que “si la tasa se hace con matices nos parece bien”. Finalmente, remarcó que el ministro se comprometió a enseñarles el texto cuando esté acabado y que entonces “será cuando podremos hacer nuestras aportaciones”. En este sentido, Galobardas explicó que hasta que no hayan leído la propuesta “no podremos saber si está hecho con ánimo recaudatorio y tendremos que ver qué importes ponen para saberlo del cierto”.

Fomentar el alquiler
Uno de los motivos por los cuales se quiere redactar este nuevo marco legislativo es fomentar el mercado de alquiler, un hecho que desde el AGIA no se ve claro porque, según entienden, habría que tocar primero algunos impuestos comunales. “Hay acciones que sí que pueden ayudar, como por ejemplo aplazar el pago de la cesión urbanística porque los promotores no lo tengan que abonar entera al principio, cuando todavía no han vendido ningún piso, pero nosotros pedimos ir un paso más allá y que se reduzca la cesión urbanística”. Galobardas reconoce que algunos comús ya lo han hecho, “aunque no todos, y esto no está bien”. También quiere que las corporaciones reduzcan los impuestos a la construcción.
El presidente del AGIA sí destacó el compromiso del ministro Espot para encontrar una forma más ligera de proceder a ciertos desahucios. “Hay casos en los cuales un inquilino marcha sin pagar y no avisa, pero nosotros sabemos que no está. Entonces tenemos que ir a la Batllia porque nos autorice a entrar y es un proceso que es muy largo. El ministro se comprometió a estudiarlo y confiamos que encuentre la manera de hacerlo”, deseó.

 

Fuente. Diario de Andorra