Póliza de seguro del hogar, tan obligatoria como necesaria

Seguro Hogar inquilino

En materia de seguros del hogar y la propiedad, la ley es clara. Sea un arrendador o un arrendatario, la normativa destaca claramente la obligatoriedad de disponer de una póliza de seguro del hogar en ambos casos.

Ahora bien, también queremos destacar la tranquilidad que nos ofrece disponer de un seguro que nos ayude a salir adelante en caso de sufrir algún incidente.

Qué nos dice la ley en el caso del arrendador:

  • En el artículo 26, apartado 5 de la ley 3/2019 del 17 de enero, se impone al arrendador a tener subscrita y mantener vigente una póliza de seguro que cubra suficientemente los daños y perjuicios que puedan ocasionarse al arrendatario y a terceros.

Qué nos dice la ley en el caso del arrendatario:

  • En el artículo 27, apartado 7 de la misma ley, manifiesta la obligatoriedad del arrendatario a tener subscrita y mantener vigente una póliza de seguro que cubra suficientemente los daños y perjuicios que puedan ocasionarse al arrendador y a terceras personas.

En ambos casos, tanto el arrendador como el arrendatario, están legitimados a exigirse:

  • La presentación de la póliza de seguros correspondiente a la finca arrendada.

Remarcadas las obligaciones, hay que recordar del mismo modo, que ambas partes tienen el derecho de:

Solicitar cerca de la compañía de seguros contratada por el arrendador o el arrendatario una certificación de la vigencia de la póliza mencionada mientras sea vigente el contrato de arrendamiento. Con esto se entiende que se pueda pedir la ejecución de los derechos y deberes que se subscriben al contratar la póliza correspondiente.

A pesar de que resulte evidente, desde el AGIA queremos recordar que cuando adquirimos una casa o un piso no solo adquirimos las paredes que nos protegerán del exterior, sino que empezamos una aventura que contendrá pertenencias que irán mucho más allá de los bienes personales. Es el destino de muchos de nuestros ingresos económicos y de los recuerdos que iremos acumulando con el paso del tiempo.

Así pues, habría que tener muy presente que más que una obligatoriedad, el seguro tiene que hacer la función de un contrato de previsión, puesto que por muy poco podemos perder mucho.

Fuente
AGIA News